Lo que comenzó como el intento de alcanzar la cumbre de Granite Peak, la montaña más alta de Montana, terminó con una decisión que probablemente le salvó la vida. David Cifaldi, un enfermero especializado en el tratamiento de heridas, recorrió unos 16 kilómetros con un bastón de senderismo atravesado en la espalda después de sufrir una caída durante la excursión.El accidente ocurrió el 20 de julio, cuando Cifaldi, de 32 años, llevaba unas siete horas de caminata junto a sus amigos Jesse Ross y Brad Reich. Los tres habían iniciado el ascenso a las dos de la madrugada con la intención de pasar la noche en la Meseta Congelada y luego llegar a la cima. Ross ya conocía el recorrido, mientras que para Cifaldi representaba su primer intento de alcanzar el punto más alto de la montaña.Según informó The New York Times, tras superar la meseta al amanecer, el grupo avanzó con buenas condiciones climáticas. La temperatura rondaba los 18 grados, el cielo permanecía despejado y no había viento. Cuando la cima ya parecía cercana, Cifaldi resbaló sobre una roca.Al incorporarse, encontró uno de sus bastones de trekking en el suelo, pero el otro había desaparecido. Al darse vuelta, comprendió lo que había sucedido: el bastón se le había incrustado en el cuerpo. Entró por debajo de la axila izquierda, atravesó el músculo dorsal ancho y sobresalió por la espalda, según informó NYT. “Estaba bastante seguro de que no estaba en mi pecho ni en mi pulmón”, dijo Cifaldi al medio.Su experiencia como enfermero le permitió mantener la calma. Revisó rápidamente su estado y comprobó que podía respirar con normalidad, que no presentaba un sangrado importante y que el objeto no parecía haber alcanzado un pulmón. Mientras uno de sus compañeros enviaba una señal de emergencia mediante un teléfono GPS, el otro tomó fotografías de la herida para que él mismo pudiera evaluarla.Con el equipo de búsqueda y rescate ya alertado, Cifaldi tomó una decisión poco común: caminó unos metros para comprobar si sufría mareos o alguna otra complicación. Como se sentía estable, propuso abandonar la montaña por sus propios medios para evitar un costoso rescate en helicóptero.El descenso duró cerca de seis horasRoss caminó delante del grupo para avisar a otros excursionistas sobre la gravedad del accidente, mientras Reich permaneció detrás de Cifaldi para controlar la lesión después de recibir instrucciones básicas de primeros auxilios. En el trayecto cruzaron sectores de roca y nieve, además de realizar varias pausas.A las 3:30 de la tarde, después de recorrer unos 16 kilómetros, Cifaldi llegó en ambulancia al hospital más cercano. Como el bastón llevaba siete horas clavado en su cuerpo y ese centro no podía retirarlo con seguridad, pidió que sus amigos lo llevaran en auto hasta el Hospital Regional St. Vincent, donde trabaja.En el centro médico lo atendieron de inmediatoSegún informó NYT, los médicos evaluaron la lesión con radiografías y análisis, aunque la cirugía debía esperar por otra emergencia. Cansado de la situación, aceptó una sedación consciente para que el equipo extrajera el bastón e instalara un drenaje en la zona afectada.“En ese momento estaba harto”, recordó Cifaldi. “Pensaba: ‘Por favor, que alguien me saque esto de encima’”, contó.Tras recuperarse, volvió al trabajo una semana después. Aunque aún siente molestias, asegura que tuvo mucha suerte."Tres centímetros más adentro, habría muerto o, al menos, habría estado en grave peligro", dijo. Después del accidente también habló con un terapeuta para procesar la experiencia.Hoy, además de agradecer el apoyo de sus amigos, Cifaldi destaca una enseñanza para quienes practican senderismo: contar con un dispositivo para contactar a los equipos de emergencia puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. “Íbamos a lograrlo, al cien por cien, no había duda. Todo fue perfecto”, dijo. “Espero que el año que viene pueda decir: ‘Volví y lo conseguí’”, concluyó.
Un excursionista se empaló con un bastón de trekking y logró bajar de la montaña caminando 16 km: "Tres centímetros más adentro y habría muerto"
Un enfermero de Montana sufrió un grave accidente durante una excursión en Granite Peak, la montaña más alta del estado.










