Actualizado Jueves,
julio
12:19David Cifaldi y sus dos compa�eros de excursi�n cruzaban la escarpada meseta Froze-to-Death, en Montana, y se acercaban a la cima del pico m�s alto del estado cuando su aventura dio un giro tan extra�o como peligroso: Cifaldi resbal� y, al caer, se empal� con su propio bast�n de senderismo.El bast�n, de 112 cent�metros y punta de acero, atraves� la carne debajo de su axila izquierda y le sali� por la espalda, afortunadamente sin alcanzar ning�n �rgano vital. Tras consultarlo con sus amigos y considerar el alto costo que tendr�a un rescate en helic�ptero, Cifaldi tom� una decisi�n dr�stica: �l mismo se salvar�a."Les dije: 'Tenemos que bajar de esta monta�a'. Y ambos respondieron: 'No estamos tan seguros de eso'", record� Cifaldi sobre la reacci�n inicial de sus compa�eros. "Pero yo estaba bastante seguro de que la herida estaba fuera de mi cavidad tor�cica y que, dentro de la gravedad, era solo una herida superficial".El diagn�stico de un profesionalComo enfermero de 32 a�os que trabaja precisamente en la unidad de atenci�n de heridas de un hospital en Billings, Montana, Cifaldi se realiz� una autoevaluaci�n inmediata. Estaba l�cido, apenas sent�a dolor, no hab�a un sangrado abundante y el bast�n permanec�a completamente inm�vil.Para curarse en salud, el grupo utiliz� un dispositivo de comunicaci�n por sat�lite Garmin inReach para contactar a las autoridades locales, informarles de la situaci�n y notificar su plan de autorrescate.As� comenz� un tenso descenso. Bajaron con extremo cuidado desde la meseta por una ruta sin se�alizar, abri�ndose paso entre bloques de roca y campos de nieve, antes de avanzar campo a trav�s hasta enlazar con un sendero marcado.Una caminata ag�nica de seis horasTras m�s de seis horas de marcha, en las que recorrieron unos 16 kil�metros y descendieron 1.500 metros de desnivel, el grupo alcanz� finalmente el inicio del sendero. All� se encontraba estacionado el veh�culo de Jesse Ross, uno de los acompa�antes de Cifaldi."La �nica raz�n por la que esto fue posible fue la confianza que �l transmit�a", relat� Ross. "�Qui�nes �ramos nosotros para contradecirlo? �l es el profesional m�dico. Nuestra labor en ese momento era, simplemente, apoyarlo".Escalar el Granite Peak era un viejo anhelo de Cifaldi. Con sus 3.900 metros de altitud, la monta�a m�s alta de Montana es famosa por su clima impredecible, sus tormentas el�ctricas y un fr�o Executioner. Aunque cientos de personas intentan coronar su rocosa cima cada a�o, muchas fracasan en el intento debido a su peligrosidad.Monitoreo en tiempo realMientras el tr�o descend�a con el bast�n sobresaliendo aparatosamente del costado de Cifaldi, el comandante del equipo de B�squeda y Rescate del condado de Stillwater, Ty Williams, monitoreaba sus pasos gracias a las coordenadas del dispositivo satelital.La primera alerta lleg� a las 9.44 de la ma�ana del 20 de julio, justo despu�s del accidente. A las 13.30 de la tarde, los excursionistas avisaron que ya estaban cerca del veh�culo y pidieron que se notificara al hospital m�s cercano de que iban en camino."No hab�a peligro para terceras personas. �l no solicit� nuestra ayuda y, por lo tanto, no �bamos a violar sus derechos ni a ir en contra de sus deseos imponi�ndole un rescate", explic� Williams.Destino: su propio hospitalAlrededor de las 15.30 de la tarde, los monta�istas ya viajaban en la camioneta de Ross hacia la cl�nica m�s cercana. Sin embargo, al llegar, les informaron que las lesiones requer�an un tratamiento m�s avanzado en Billings. Sin perder tiempo, regresaron al veh�culo y condujeron hasta el centro m�dico donde trabaja el propio Cifaldi: el St. Vincent Regional Hospital.All�, sus colegas le extrajeron el bast�n con �xito y vendaron la herida. Sorprendentemente, Cifaldi ya ha regresado al trabajo esta misma semana."Creo que 99 de cada 100 veces tomar�a la misma decisi�n", afirm� Cifaldi, sentado tranquilamente en el jard�n de la casa de Ross. "Que el servicio de b�squeda y rescate venga a pie a ayudarte es gratuito, pero el traslado en helic�ptero no lo es, y eso pes� en mi decisi�n. Aun as�, saber que estaba con dos grandes amigos experimentados y que pod�amos pedir una evacuaci�n inmediata si algo sal�a mal, hizo que la elecci�n fuera mucho m�s f�cil".










