0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEn la larga lista de actividades que se deberán replantear para adaptarlas a las temperaturas cada vez más altas, habrá que incluir algunos campamentos de verano de niños y adolescentes. Existe una gran variedad y los habrá mejor o peor organizados, sin duda, pero me refiero, sobre todo, a los que se hacen en el mes de julio y no van a casas de colonias ni campings, sino que acampan en el medio natural. Por los que he visto, muchas veces montan las tiendas en prados junto a ríos y barrancos y hay árboles que dan sombra, pero gran parte de las actividades habituales, físicas, dudo mucho que se hayan podido hacer este mes de julio si ha imperado la sensatez. Desde luego, travesías y caminatas con la mochila a la espalda, pocas, dado el fuerte calor en la mayor parte del día. LVHace unos días vi a uno de esos grupos. Ignoro si aún hacen esas jornadas de supervivencia fuera del campamento que hay municipios que prohíben; antes, los chavales debían buscarse la vida para comer, ofreciéndose a los vecinos de algún pueblo a hacer tareas. Como el mundo rural está cada vez más despoblado y con menos payeses, pocas tareas hay para chicos urbanitas y sin ganas de sudar; acababan pidiendo comida. Supongo que ahora les dan un bocadillo. No vi si este grupo comió, pero se pasó más de la mitad del día en la plaza del pueblo y no con mucha sombra. Algunos empezaron peloteando, con juegos, pero la mayoría acabaron matando las horas tumbados. En un municipio de menos de 300 habitantes había unos 600 chavales acampados Los de los ayuntamientos (son municipios muy pequeños), los agentes rurales y otro personal van de cabeza. Hay que organizar recogidas extra de basura y atender incidencias, que si algún golpe de calor, unos chavales que han reventado una puerta, unos extraviados, otros que se bañan en el río o lago con jabón... Un ejemplo: en un municipio de menos de 300 habitantes repartidos en varios pueblos, había la pasada semana unos 600 chavales en campamentos, cerca de 2.000 en todo julio.Los ayuntamientos no autorizan estos campamentos (lo hace la Generalitat, por cierto que todavía algunos en campos junto al río, que se supone que son zonas inundables), pero deben gestionar los problemas derivados. Y si hay emergencias (tormentas fuertes, incendios) deben recoger y realojar a los chavales.Siempre me ha sorprendido que en una sociedad en que se hiperprotege a los hijos, todo recelo cae ante estas actividades. Será que gana el deseo que los chicos se aireen, se vuelvan más autónomos, vean limitadas las pantallas y la idea que en la naturaleza tienen cabida incluso los más asilvestrados. Padres y madres, sabed que durante 10 o 15 días os habréis quitado un peso de encima, pero otros cargan con élRedactora jefe de Opinión. En La Vanguardia desde 1989, ha escrito sobre Barcelona, salud y otras áreas en Vivir, Sociedad y Magazine
Campamentos en la ola de calor, por Marta Ricart
En la larga lista de actividades que se deberán replantear para adaptarlas a las temperaturas cada vez más altas, habrá que incluir algunos campamentos de verano de niños y adolescentes. Existe una gran variedad y los habrá mejor o peor organizados, sin duda, pero me refiero,...









