En una silenciosa casa patrimonial de San Blas, donde las paredes guardan décadas de historia, un pequeño taller improvisado junto a la sala se ha convertido en el refugio de cientos de recuerdos.Allí, entre agujas, mechones de lana de oveja y fotografías de perros, gatos y otras mascotas, Cristina Piedra pasa horas dando forma a miradas, hocicos y pelajes que parecen desafiar al tiempo. Hace unos años, su vida transcurría entre los fogones de un restaurante de comida asiática.Hoy, mientras acompaña a su esposo en su lucha contra un cáncer de médula espinal, encontró en Siempre a Tu Lado Felting una manera de transformar el dolor en esperanza y de ofrecer a otras familias la posibilidad de volver a abrazar, aunque sea con las manos, a esos compañeros de cuatro patas que nunca dejaron de ocupar un lugar en el hogar.PublicidadUn emprendimiento que nació del amor y la adversidad“Fue a través de la enfermedad de mi esposo. Él tuvo (diagnóstico de) un cáncer de médula espinal y tuvo una operación muy delicada; salió prácticamente parapléjico y yo tuve que estar con él 24/7. Entonces quise emprender en algo para ayudar en mi casa, a mi esposo y a mis hijas. Así surgió la marca, porque yo le hice una promesa de amor a mi esposo: estar siempre a su lado”, explicó Cristina.Una pareja de sospechosos fue captada en video mientras robaba accesorios de autos en el norte de QuitoSu mesa de trabajo es pequeña. Sobre ella reposan las herramientas necesarias y varios de sus ejemplares que ha ido perfeccionando con el tiempo. Sin embargo, para llegar a ello, Cristina tuvo que dejar un legado que se construía a base de fuego, aceite y condimentos.El cierre de La Piedra Galería en 2022“Tenía un restaurante que se llamaba La Piedra Galería. Era de comida asiática y aprendí a hacer sushi y ramen y me quedé prácticamente un año allí. Me encantaba cocinar, pero mi esposo enfermó y tuve que cerrar obligatoriamente porque no podía atender el negocio y a mi esposo”, contó.PublicidadPublicidadLa Piedra Galería cerró en 2022. En ese año, el esposo de Cristina fue operado y prácticamente todos los obstáculos se sumaron a un panorama que parecía complejo en esa temporada.“Fue una necesidad de trabajar y emprender y empecé a ver en esta técnica (el felting) la oportunidad. Aprendí un poco más de manera autónoma, siguiendo a las personas que trabajan esta técnica y así. Siendo muy visual, siguiendo cursos y demás, conocí la lana de borrego. Luego les empecé a dar forma con un alambre como si fuese el esqueleto del perrito”, mencionó.Más de 150 esculturas que cobran vidaSu pequeña galería tiene dos años de vigencia. El minimuseo está conformado por varios gatitos y perritos de diferentes tamaños que a simple vista parecen reales por la forma de los ojos, la postura, el pelaje y la mirada.En ese tiempo, Cristina ha fabricado cerca de 150 esculturas. No obstante, las más recordadas son Jack y Chirucita, perritas de su esposo que inmortalizó en sus inicios.“El conocimiento era muy poco, pero solo mirando yo le armé el cuerpo. Pero, claro, en proporción todavía me faltaba, cómo se hacen los ojitos, el hocico, los dientes, pero me siento muy orgullosa porque fueron las primeras esculturas. Por eso amo cómo comenzó todo”, detalló.Cristina agradeció a Dios y dijo que fue quien les dio la fuerza para continuar y una opción más para no rendirse, pues la mirada de sus clientes es la motivación diaria para crecer.PublicidadEl emotivo reencuentro de una abuela con su mascotaMuestra de ello es Pauleth Erazo, una joven quiteña que buscaba un aliciente para su abuela de 92 años y encontró en Cristina el nicho perfecto. “Yo mandé a hacer este gatito, el Pedrito. Es para mi abuelita porque el gatito falleció y me contacté con Cris porque mi abuelita estaba muy triste y queríamos darle algo representativo porque este gatito le entregó mucho”, manifestó Pauleth.Pedrito había vivido 20 años con su abuelita y ella quería algo que se le pareciera tanto para poder sentirlo y vivirlo, aunque fuera entre lanas. “A nosotros nos llenó el corazón poder darle este regalo a mi abuelita. Yo siento que mi abuelita va a llorar y sé que ella amaría poder tenerlo de nuevo a Pedrito”, contó la joven.Aprobada ley que optimiza trámites aduaneros y descongestiona la mercadería en las aduanasMás allá de perritos y gatitos, Cristina también ha confeccionado aves que han partido con sus dueños al extranjero. Argentina, Alemania y España han sido los destinos a los que su arte ha llegado.Ahora el objetivo será sumar un gran espacio para compartir talleres de la técnica de felting, crear mascotas a escala real y permitir que más personas sumen ideas y creatividad a su emprendimiento.A través de la cuenta de Instagram Siempre a Tu Lado Felting, Cristina comparte cada una de sus creaciones. (I)
Cristina Piedra transforma el dolor en arte con réplicas de mascotas hechas con lana de borrego
Dejó atrás su restaurante tras la enfermedad de su esposo y encontró en el ‘felting’ una forma de preservar para siempre la memoria de las mascotas.








