Son las cuatro de la tarde. Es s�bado. En la recepci�n del Sports Hotel de Magic World, uno de los tres hoteles tem�ticos que tratan de resucitar Marina d'Or, la meca estrellada del bum inmobiliario dosmilero, un pu�ado de clientes hace el check-in. La decoraci�n es un batiburrillo de referencias deportivas repartidas por un circuito de atracciones. Los clientes van identificados con una pulsera que incluye el libre acceso a cualquiera de las estancias, barras o piscinas, pero me impide el paso a este redactor. El bar se llama The V.A.R. Hay un simulador de golf, otro de MotoGP y otro de F�rmula 1. Las esquinas est�n decoradas con vitrinas que exponen objetos firmados por deportistas, como unos guantes de Unai Sim�n, el kimono de Sandra S�nchez o la equipaci�n de la gimnasta Mar�a Olaru. Tambi�n hay un armario con banjos. Mesas de ping-pong. M�quinas recreativas. Cinco piscinas. Y 26 televisiones.S�lo en el jacuzzi hay tres. La piscina principal cuenta con una pantalla gigante. A esta hora emite un concurso de cultura deportiva. Sobre la pantalla se proyectan las preguntas. Los clientes pueden participar a trav�s de sus m�viles, conect�ndose en vivo mediante un c�digo QR. S�lo juegan tres hu�spedes. V�ctor, un chaval de Sueca de 16 a�os, acierta la �ltima pregunta sobre Rafa Nadal. La speaker anuncia su victoria. El joven regresa, rodeando la piscina, a la mesa que comparte con su familia en la terraza. Hace calor. Las mesas est�n pegajosas. �He venido con mis padres y mi hermana�, comenta. Sus padres son mayores. �El hotel es muy guay. Todav�a no nos han dado las habitaciones, hemos llegado hace un momento. Aqu� hacemos hora�, contesta con el diploma que acaba de conseguir.Paso desapercibido para el empleado de la empresa de seguridad privada, vestido con un uniforme amarillo y deambulante por las instalaciones, pero la experiencia completa en Magic World se obtiene con un pase de d�a. �Tienes hasta la seis de la tarde�, avisa el recepcionista, aunque pasada esa hora ya soy uno m�s. Los adultos pagan 67 euros. Los ni�os, 33,50. El desembolso permite acceder a todo el recinto y, sobre todo, a la tarjeta de la barra libre. �La puedes canjear por un vaso�. El vaso es el santo grial del hotel. Todo el mundo protege su vaso o est� a punto de rellenarlo. �Es mi primer a�o trabajando aqu�. Marina d'Or no ha cambiado. S�lo ha cambiado el nombre, eh�, advierte el camarero que custodia el quiosco de las hamacas. �Soy de Ciudad Real. Es mejor trabajar aqu� que en Mallorca. Me puedo escapar a casa alg�n d�a. Mallorca te obliga a pasar toda la temporada en la isla�, especifica. Hacer cola para volver a llenar el vaso es una de las servidumbres de este hotel tem�tico.Marina d'Or ahora se llama Magic World. El Sports Hotel es el viejo Gran Duque, el hotel que fue emblema de la popularmente conocida como �ciudad de vacaciones� durante los primeros a�os 2000. El edificio es un mamotreto de hierro y cristal que cuenta con un parque acu�tico. El primer hotel se inaugur� el 18 de abril de 1997. Pero el imperio del ladrillo, orientado a conseguir vecinos y no veraneantes, se desplom� con el estallido de la burbuja y despu�s de haber facturado cientos de millones de euros. Crec�a imparable: en un solo a�o, de 2005 a 2006, los ingresos aumentaron en 117 millones, alcanzando los 450. El complejo lleg� a dar 63 millones de beneficio. Sin embargo, en 2008, la crisis econ�mica hizo que cambiara el rumbo del pueblo que parec�a un escenario levantado con atrezo de cart�n piedra. Pas� de ser el destino vacacional que superaba en poblaci�n a Castell�n a otro parque m�s del Imserso.Hasta 2024. Fue entonces cuando Magic Costa Blanca, la cadena hostelera valenciana que ha impulsado el resort familiar y los hoteles tem�ticos, y el holding Grupo Fuertes, especializado en inversiones agroalimentarias, decidieron reanimar este pabell�n sin techo a cuatro o cinco rotondas de Oropesa de Mar. �Se han tematizado tres hoteles con la tem�tica de fantas�a, videojuegos y deportes. El balneario tambi�n se ha modificado para convertirlo en un cinco estrellas. El objetivo es desestacionalizar la clientela, que venga todo el a�o, y convertirlo en una referencia del wellness�, explican fuentes del Grupo Fuertes. Hacer del Marina d'Or Playa un hotel gamer, del Marina d'Or un hotel fant�stico y del Gran Duque un hotel deportivo ha costado 40 millones de euros.Para saber m�s�No estamos recuperando el pasado de Marina d'Or, estamos construyendo entre todos el futuro del turismo de Castell�n�, apunta Javier Garc�a, vicepresidente de Magic Hotel Group. �Marina d'Or fue durante a�os uno de los grandes referentes del turismo familiar en Espa�a. Lo que encontramos fue un destino que acumulaba cerca de 100 millones de euros de p�rdidas y una reputaci�n que hab�a sufrido un importante desgaste. Junto a Grupo Fuertes hemos impulsado una transformaci�n integral basada en la calidad, la innovaci�n y la especializaci�n. Hasta la fecha hemos comprometido una inversi�n de 110 millones de euros. Hoy el proyecto genera ya m�s de 2.000 empleos directos e indirectos. Queremos contribuir a construir un nuevo modelo tur�stico para Castell�n y para la Comunitat Valenciana�.Los clientes, seg�n el paquete contratado, pueden moverse por la renovada red hotelera a su antojo. Por eso, Juan Manuel hace cuentas en su tablet. Tampoco le han dado la habitaci�n a la primera. Sopesa con su familia la posibilidad de ampliar su reserva en el buf� de snacks y la barra libre de kebabs, hamburguesas, salchichas, nachos y guacamole. La hamburguesa est� tiesa, con el inconfundible rigor mortis de la comida caducada. Alrededor de la mesa de Juan Manuel y su familia pasan los hu�spedes haciendo malabares con sus vasos personales y los platos de papel. Las salchichas son las m�s solicitadas.�Me sale por 220 euros m�s entre todos. Sale a cuenta pagar el ultra todo incluido. Ahora tenemos el todo incluido y podemos entrar a restaurantes tem�ticos y otras animaciones pagando un extra que nos ahorrar�amos si mejoramos nuestra reserva�. Para organizarse mejor, se ha agenciado un planillo de actividades. �El desayuno, a las 9.30, �os parece?�, pregunta a las ni�as.�Hace 10 a�os estuvimos en Marina d'Or, pero en los apartamentos�, muestra Juan Manuel sus credenciales. Coincide con otros clientes: todos aluden al disfrute de sus hijos, pero les brillan los ojos con la posibilidad de comer en el hotel gamer o probar la piscina de olas. �Tambi�n hemos ido a hoteles de la marca Magic World en Benidorm. Al Robin Hood. Al Tropical Splash. Nos enteramos de que estaban reestructurando este lugar y hemos venido. Est� un poco abandonado todav�a. Pero aqu� hay muchos deportes, animaci�n y la posibilidad de entrar a otros hoteles est� muy bien�, comenta.La mezcla del trasiego piscinero con la comida recalentada genera un olor muy concreto, un Eau de Resort que acaba por inundar todo el edificio. Subo al �ltimo piso en el ascensor para comprobar si llega a la �ltima planta. Y s�, lo hace. El hu�sped debe acostumbrarse a un aroma que acaba peg�ndose a la ropa.Huele en la recepci�n.Huele en las escaleras.Huele en The V.A.R.Huele tambi�n en la piscina.Huele en los ba�os.Las teles retransmiten todo tipo de competiciones en vivo y en diferido. Pasan tanto Wimbledon como v�deos antiguos de combates de boxeo. Es una ch�chara visual. El comedor del buf� de snacks hace las veces de intercambiador en esta peque�a ciudad. Todos los hu�spedes acaban pasando por �l varias veces al d�a. El efecto refrescante de las televisiones, que distrae del hecho de pasar las vacaciones en un laberinto, dura aproximadamente 10 minutos.Esteban, de Burgos, con familia en Valencia, bebe solo una cerveza. Descansa de la vida familiar. La mujer y el hijo de nueve a�os est�n por ah�. Acepta mi compa��a. Los siete d�as que va a pasar con la familia, con todo incluido, le cuestan 1.900 euros. �Lo que no me gust� es el check-in. Es un poco lento. Tardaron una hora. No s� si se les cay� el sistema. Lo mejor son los toboganes y que no hay ingleses como en Canarias. La convivencia con esta gente es mejor. Los panteras rosas, como yo los llamo, colocan las toallas para todo el d�a y no te dejan sitio. Aqu� se nota la calidad en la comida. En otros hoteles es mejor. Venimos a Oropesa para asegurarnos buen tiempo. La mujer reserva... y a pagar�, sonr�e.Justo se produce un encuentro inesperado entre dos mujeres. �Te acabo de ver en el estado ahora mismo que estabas aqu��, le dice una a otra mostr�ndole el m�vil. La otra es Laura. Usa una visera a modo de pamela. El pelo rizado desborda su cara haci�ndola una palmera bamboleante. El soniquete de las vacaciones complementa muy bien su actitud risue�a. �Ya vine el a�o pasado�, dice despu�s de darse la vuelta. �Me ha costado el doble. El a�o pasado ser�a una promoci�n o una primicia, no s�, pero este a�o es m�s caro. Hemos venido para seis d�as. Las palabras m�gicas para encontrar este tipo de hoteles es buscar en internet vacaciones para ni�os. Puse tambi�n hoteles con toboganes�, desvela.En el simulador de F�rmula 1, un padre da consejos a su hijo. Al lado, su hija pilota la moto, montada sobre un armaz�n que permite al usuario tumbarse en las curvas. El padre acaba por echar a su hija de la moto con la promesa de que podr� pilotar en alg�n momento el coche. El hijo hace caso omiso a su padre, que le pide con la boca peque�a que se baje. La madre y la ni�a miran. El padre hace esfuerzos por mantener la moto en el asfalto. El operario, sin embargo, no ha desactivado las asistencias del juego.Una pareja de la Polic�a Local asiste a unos clientes descontentos con el trato. Por la calle apenas se ve gente. El hijo peque�o de una familia de cuatro miembros, vestido, como su padre, con la camiseta fosforita de Raphinha, el delantero del Bar�a, sufre un berrinche que pone eco a las calles. En la fachada se nota el b�tox pinchado por los nuevos propietarios. Del dintel cuelgan unas pelotas gigantes. Y hay una alfombra roja que ocupa un poco de la acera. Quedan unos pocos minutos para el desfile de carrozas. Se celebra los mi�rcoles y los s�bados. Recorre la calle que baja hasta la playa desde la puerta del hotel deportivo. La crisis tambi�n lo ha laminado. Hay pocas carrozas, pocas mascotas y una sinton�a machacona sobre el grupo Magic World subrayada por la coreograf�a de los actores. A las 21.00 parte la cabalgata autorreferencial. En primera fila, una pareja muestra el desfile a su hijo de pocos meses. La mujer graba un v�deo y de inmediato lo comparte en su estado de Whatsapp. Atina en la pantalla t�ctil con las u�as de gel. La animadora de la piscina acompa�a a dos ni�as.�El desfile cada a�o es m�s cortito�, denuncia Adri�n. Acarrea un remolque donde va sentado uno de sus hijos. Los fuegos artificiales no han cumplido sus expectativas. �Han recortado en todo. El punto a favor de venir aqu� es que alquilamos un apartamento con piscina durante 13 d�as. No me gusta la playa�.A la ma�ana siguiente, nadie se ha dado cuenta de que no estoy alojado en el hotel. El pase del d�a anterior sirve para un nuevo d�a. Alrededor de mediod�a hay un hormigueo de personas que intercambian las habitaciones sin saberlo. Acaba otra semana del veraneo. Entre los que llegan, destaca una familia que carga con una nevera y un perro. Una mujer espera pacientemente a su marido en el hall de la recepci�n. Pregunta la hora cada cinco minutos. Los nuevos est�n cogiendo sus vasos.Isabel se lleva con Mari �ngeles, su madre, 24 a�os. Es el octavo a�o que vienen a este hotel. En el viaje ya han incluido a dos bisnietos. �Los ni�os lo tienen idealizado, pero ha cambiado mucho. Cuando era Marina d'Or ten�as mascotas dando vueltas por todo el complejo. Es verdad que las habitaciones eran peores. Ahora ha subido el precio�. Pagan 1.100 euros por un fin de semana para ocho con el paquete m�s pr�mium de todos. �A nosotros no nos sobra, eh, pero como le hemos creado este h�bito a los ni�os, es una tradici�n familiar ya. Nos gusta desayunar juntos churros con chocolate, ir a coger comida del buf�, los snacks... Al final, si sumas 10 del palacio de las mascotas, otros 10 por ir 50 minutos a otra atracci�n, me gasto 3.000 euros con los que me podr�a ir a Disneyland en septiembre. Este es un sitio bueno para los ni�os, pero van recortando�, analiza Isabel. �Que yo me ir�a a un spa y listo, que es lo que me gusta, pero vengo por los ni�os�.Algunos parroquianos ocupan uno de los pantallones para ver la carrera de MotoGP. Un hombre la ve en la tele del jacuzzi a trav�s de la cristalera. El jacuzzi, que se paga aparte, est� vac�o. Puedo colarme en el buf� libre a la hora de la comida. La chica que criba a los hu�spedes, pregunta sus habitaciones e informa a los despistados acepta mi pulsera caducada. Toda la cola se dirige hacia el Fuel up buffet, la opci�n no pr�mium. No hay nadie en el All stars buffet. �No hay diferencia. Es la misma comida�, confiesa. �La �nica diferencia es que en el pr�mium hay mucha menos gente�.Dentro hay una pajarer�a. Ser�a imposible mantener una conversaci�n en ninguna de las mesas. En cada esquina hay un plato repiqueteando. Los comensales se levantan cada dos por tres para rellenar su vaso. Repito tres veces refresco de lim�n mientras doy vueltas sin ning�n sentido. Al final decido irme. Una se�ora no puede resistir la tentaci�n de comer una croqueta directamente de la fuente. Antes me cruzo con Esteban. �Que aproveche�, me dice. Va un poco resignado.