La concesión de una hipoteca no depende únicamente del nivel de ingresos o de la cantidad solicitada. Gonzalo Bernardos, economista y profesor de la Universitat de Barcelona, sostiene que, ante dos compradores con una capacidad económica similar, el banco suele dar prioridad a quien adquiere la vivienda para residir en ella. El economista planteó esta cuestión a través de su perfil en Twitter: “Dos compradores dedican menos del 35% de sus ingresos netos al pago de la hipoteca. Uno es inversor y el otro quiere la vivienda para vivir en ella. ¿Cuál suele preferir el banco?”. Bernardos calificó este planteamiento como “el ABC de las finanzas”. Varios usuarios respondieron que la entidad bancaria elegiría al comprador que pretende convertir el inmueble en su residencia habitual. Bernardos confirmó que esa era la opción correcta, incluso aunque los dos solicitantes destinen menos del 35% de sus ingresos netos a pagar las cuotas de la hipoteca. La explicación está relacionada con el riesgo de impago. Según señaló uno de los participantes en el debate, una persona que vive en la casa hipotecada suele dejar de pagar otros gastos antes que la vivienda en la que reside. Bernardos respaldó este razonamiento con una respuesta directa: “Exacto. Así es”. Además, el economista se ha mostrado crítico con algunos perfiles que compran viviendas como inversión. Bernardos considera que muchos inversores inmobiliarios confunden los inmuebles caros con las buenas oportunidades y advierte de que quienes han adquirido propiedades en las zonas más exclusivas de las grandes ciudades podrían sufrir pérdidas durante los próximos años. En concreto, ha cuestionado las operaciones de ‘house flipping’, consistentes en comprar, reformar y vender una vivienda, realizadas en distritos madrileños como Salamanca, Chamberí, Retiro o Chamartín. Para Bernardos, pagar 15.000 euros o más por metro cuadrado no es una situación normal, y actualmente ve mejores oportunidades en barrios y municipios donde vive la clase media o con rentas más bajas. La concesión de una hipoteca no depende únicamente del nivel de ingresos o de la cantidad solicitada. Gonzalo Bernardos, economista y profesor de la Universitat de Barcelona, sostiene que, ante dos compradores con una capacidad económica similar, el banco suele dar prioridad a quien adquiere la vivienda para residir en ella.