El panorama de la vivienda en España resulta desolador para un sector cada vez más creciente de la población. Los elevados precios que se manejan en el mercado están fuera del alcance de muchos interesados en adquirir un bien inmueble, además de la incapacidad de una parte importante de ellos de ahorrar lo suficiente para efectuar una inversión de tales dimensiones.
La situación actual no deja de generar preocupación entre los más afectados, como lo es la población joven. Además, la ausencia de alternativas competentes, en las que el alquiler también presenta un ambiente verdaderamente prohibitivo, no deja de desequilibrar la balanza aún más del lado de la demanda.
Varios economistas ya se pronuncian recurrentemente al respecto de esta realidad que no da indicios de cambiar significativamente, al menos a corto plazo. Una de las voces más destacadas de nuestro país en materia económica es Gonzalo Bernardos, quien ha retratado todo lo que está sucediendo con una sola frase. "Vulnerable es quien cobra 1.613 euros y dedica más del 30 % en gastos de vivienda", afirma.
El profesor de economía de la Universidad de Barcelona pone de manifiesto el peso capital con el que cuenta la vivienda en las finanzas de muchos usuarios de nuestro país. Especialmente en el ámbito del alquiler, los costes que se manejan en numerosas localidades españolas empujan a la ciudadanía a opciones de compra parcialmente precarias.







