Conseguir una hipoteca con buenas condiciones no depende únicamente del precio de la vivienda o del dinero que el comprador tenga ahorrado. Los bancos analizan también la edad, los ingresos, la estabilidad laboral, la profesión y las deudas pendientes antes de decidir cuánto dinero prestan y qué tipo de interés ofrecen. La experta financiera Montse Cespedosa ha explicado en sus redes sociales cuáles son los perfiles que despiertan un mayor interés entre las entidades. “¿Cuáles son los perfiles o los españoles a los que los bancos les dan las mejores hipotecas? Pero es que hasta se pelean por ellos”, señala antes de resumir qué busca la banca: “Que ganes pasta, que tengas estabilidad laboral y los menos préstamos posibles”. Entre los clientes mejor valorados se encuentran los menores de 35 años, ya que pueden acceder en determinados casos a hipotecas que financien hasta el 95 % del precio de compra. Además, algunos jóvenes pueden beneficiarse de avales públicos destinados a facilitar la adquisición de su primera vivienda y cubrir la parte que no financia directamente el banco. Otro de los perfiles favoritos de las entidades es el de los funcionarios públicos, debido a la estabilidad de su empleo y de sus ingresos. Según Cespedosa, “los funcionarios públicos pueden llegar hasta el 100 % del valor de compra”, aunque cada banco revisará igualmente sus ahorros, gastos mensuales, préstamos y capacidad para asumir las cuotas. La experta también destaca a un grupo de autónomos que rompe con la imagen tradicional de inseguridad económica asociada a este colectivo. “Si eres autónomo y estás en el mundo tecnológico o de los videojuegos, sois sus favoritos”, afirma. En estos casos, las entidades valoran especialmente los ingresos elevados, las buenas perspectivas profesionales, la antigüedad del negocio y la evolución de la facturación. En cualquier caso, pertenecer a uno de estos sectores no garantiza automáticamente una hipoteca en mejores condiciones. Los clientes con mayor capacidad de negociación son aquellos que combinan ingresos estables, pocas deudas y una situación profesional sólida, factores que pueden permitirles obtener más financiación, un interés más competitivo y menos vinculaciones con el banco. Conseguir una hipoteca con buenas condiciones no depende únicamente del precio de la vivienda o del dinero que el comprador tenga ahorrado. Los bancos analizan también la edad, los ingresos, la estabilidad laboral, la profesión y las deudas pendientes antes de decidir cuánto dinero prestan y qué tipo de interés ofrecen.