El proyecto de Renfe para crear una empresa propia de autobuses sigue vivo. La operadora ha reaccionado tras el revés sufrido la semana pasada en el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC), con un fallo contra importantes condiciones del concurso, valorado en 923 millones de euros, con el que se busca un socio privado mayoritario. Renfe ha anunciado que volverá a licitar la creación de esa sociedad de transporte alternativo al tren el próximo mes de septiembre.Los servicios jurídicos de la compañía han estudiado la sentencia del tribunal dependiente del Ministerio de Hacienda con el convencimiento de que avala el modelo de sociedad elegido y también su legalidad. Renfe ha asegurado que va a revisar las condiciones de acceso a la licitación para favorecer la concurrencia. Entre los requisitos para concursar, rechazados por el TACRC por injustificados, se encontraban unos ingresos anuales superiores a 75 millones y disponer de una flota de 500 autobuses, lo que motivó recursos de las asociaciones del transporte de viajeros por carretera Anetra, Fenadismer y Direbus. En las alegaciones se describieron los pliegos como restrictivos a la competencia, asegurándose que solo una decena de empresas de autobús, de un ecosistema con más de 2.600, podían cumplir con las exigencias de la ferroviaria.La puesta en marcha de una participada propietaria de 50 a 100 vehículos busca cubrir las necesidades de transportar a los viajeros cuando surgen circunstancias que hacen imposible seguir en tren. Hasta ahora, la operadora actúa contratando de urgencia a terceros este tipo de servicio, lo que a su juicio resulta caro y complicado, según ha explicado en reiteradas ocasiones la empresa. El problema se agranda cuando las licitaciones quedan desiertas ante la falta de autobuses disponibles o de conductores en situaciones de emergencia.El TACRC ha rechazado las alegaciones que sostenían que una compañía de autobús propiedad de Renfe podría invadir el ámbito de los servicios de transporte de otros proveedores. De hecho, el tribunal administrativo interpreta que se trata de una actividad vinculada a la prestación ferroviaria. La firma dependiente del Ministerio de Transportes fue la única operadora de alta velocidad que ofreció planes alternativos de transporte cuando fue cortada la circulación en el corredor Madrid-Sur, tanto por el accidente de Adamuz (Córdoba) como por el colapso de un talud en Alora (Málaga). También ofreció trayectos en autobús cuando en octubre de 2024 colapsó el servicio de Cercanías en Valencia por el impacto de la dana o, posteriormente, en Barcelona por la crisis de servicio que derivó del accidente en Gelida el pasado 20 de enero.La resolución da por bueno el régimen jurídico aplicado por Renfe y desestima las objeciones planteadas en materia de transparencia y publicidad de la licitación. Por el contrario, el fallo deja claro que Renfe no justificó la búsqueda de un socio en un solo lote y con fuertes requisitos de solvencia técnica y económica, inabordables para las pymes del autobús. Renfe desiste en este caso de recurrir ante la Audiencia Nacional la decisión de TACRC de retrotraer la licitación. Y es que el tribunal ve justificada la creación de una filial de autobuses para garantizar el transporte en comunidades como Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía. Otro punto que tendrá que ser revisado por excesivo es el del plazo que se preveía para la nueva sociedad, de diez años más cinco de posible prórroga. “Renfe tendrá en cuenta estas consideraciones [por las expresadas en el fallo del TACRC] para volver a lanzar el pliego el próximo mes de septiembre”, concluye la operadora en un comunicado. Si no hay cambios significativos en el proyecto, la pública se reserva un 49% del capital y deja en manos de un socio privado el 51% restante. Una decena de las mayores operadoras de autobús se habían interesado ya por el concurso. La inversión para hacerse con la flota sería compartida por los dos socios en función de sus participaciones. A Renfe le urge crear un proveedor propio de transporte en autobús ante el coste de activar planes alternativos en caso de obras en la infraestructura ferroviaria o de incidencias. La operadora estima que los planes de inversión de Adif harán necesarios hasta 300 autobuses en momentos pico, con lo que seguiría contratando servicios en el mercado.Los núcleos ferroviarios más expuestos a futuras actuaciones de Adif son Cercanías de Madrid, Rodalies de Cataluña, las líneas de Media Distancia en Levante y Andalucía, y las de ancho métrico en Cantabria y Asturias. Renfe tiene previsto un coste de unos 60 millones de euros anuales para su futura empresa de autobús, lo que representa un ahorro de 9 a 13 millones de euros por ejercicio frente al gasto en contratos con empresas de autobús.