La coca�na es hoy m�s accesible que durante el 'boom' de la d�cada de 1980, con unos precios en la calle que caen y una pureza que sigue mejorando.En una base naval en la isla de Haulbowline, al sureste de Cork, los oficiales apostados en una sala llena de pantallas vigilan una vasta extensi�n del oc�ano Atl�ntico que se ha convertido en la primera l�nea de la guerra europea contra la droga."Es como buscar una aguja en un pajar", afirma el comandante al mando de las operaciones de la flota naval irlandesa, que prefiere permanecer en el anonimato. Parte de su trabajo consiste en detectar anomal�as en im�genes de sat�lite y de otro tipo que puedan indicar el uso cada vez mayor de peque�as embarcaciones por parte de los narcotraficantes.Pero incluso si detecta algo preocupante, la armada s�lo puede desplegar "un m�ximo de tres, y normalmente dos" de los ocho buques de Irlanda a la vez, explica, debido a la escasez de personal, las reparaciones y el hecho de que dos de los barcos no son aptos para las turbulentas aguas del Atl�ntico. "Estamos patrullando un mill�n de kil�metros cuadrados", a�ade. "Para poder cubrir esa extensi�n con garant�as, necesito al menos 12 buques".En la batalla por el control de los mares, los narcotraficantes suelen salir victoriosos, convirtiendo a Europa, en palabras de la ONU, en el nuevo "destino principal" de la coca�na.La droga, antes patrimonio casi exclusivo de las personas adineradas que asist�an a fiestas en Europa, se ha popularizado, con una ca�da media del 18% en su precio en la calle entre 2014 y 2024 y un aumento de la pureza de los productos vendidos del 44%, seg�n la agencia antidrogas de la UE.Si bien las autoridades han intensificado las interceptaciones en los principales puertos, los traficantes se han mantenido a la vanguardia mediante sofisticados sistemas de entrega en alta mar, facilitados por comunicaciones encriptadas, potentes lanchas r�pidas, sumergibles no tripulados y la suplantaci�n de GPS, mediante la cual las embarcaciones falsifican sus ubicaciones."Siempre hay que estar al d�a, porque siempre surge un nuevo modus operandi", afirma J�rgen Ebner, jefe interino de Europol, la agencia para la cooperaci�n policial de la UE. Advierte del "efecto colch�n de agua": cuando las autoridades act�an con dureza en un �rea, los problemas pueden trasladarse a otro lugar.La magnitud del problema es enorme. La producci�n de coca�na en Latinoam�rica se ha cuadruplicado en la �ltima d�cada, y las redes criminales de Colombia, Per� y Bolivia aprovechan las rutas comerciales globales para mover grandes cantidades de droga. Adem�s, cada vez se transporta m�s coca�na desde Brasil a Europa a trav�s de �frica Occidental.La ONU advierte que la oferta pronto podr�a superar la demanda, lo que incentivar�a a los traficantes a distribuir a�n m�s droga en las calles de Europa."No estamos en condiciones de detener estos flujos", afirma Mark Mellett, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Irlanda, que a�ade que las fuerzas del orden europeas necesitar�an "informaci�n en tiempo real sobre lo que ocurre en la superficie del oc�ano, el lecho marino y el espacio a�reo".Como resultado, hoy en d�a hay m�s coca�na disponible en Europa que en la d�cada de 1980 —considerada a menudo como la �poca dorada de la droga—, seg�n la ONU. S�lo el a�o pasado, sus residuos en las aguas fecales urbanas aumentaron m�s de un 20%, seg�n la agencia antidrogas de la UE.En 2021, la agencia estim� que el mercado europeo ten�a un valor de 11.600 millones de euros; Michael O'Sullivan, exdirector del Centro de An�lisis y Operaciones Mar�timas contra el Narcotr�fico, una agencia de patrulla policial y militar integrada por nueve pa�ses europeos, cree que su valor actual ronda los 15.000 millones de euros.Los precios m�s bajos y la facilidad para comprarla a trav�s de populares aplicaciones de mensajer�a cifrada han hecho que la coca�na sea m�s accesible. La idea de que el consumidor t�pico sea alguien que busca a�adir emoci�n a su salida nocturna "ya no es del todo cierta", afirma Julien Garsany, director de la oficina de la agencia de la ONU contra la droga en Bruselas. "Realmente ha penetrado en todos los grupos de edad y en todos los estratos sociales".El consumo de droga est� aumentando entre los adolescentes, se�ala Garsany. "Obviamente, su cerebro a�n no est� desarrollado. As� es como se crea un fuerte camino hacia la adicci�n".Las autoridades europeas han intensificado su lucha invirtiendo en seguridad portuaria y mediante una mayor cooperaci�n judicial. Pero las bandas de narcotraficantes siguen un paso por delante.El oficial de operaciones de la flota irlandesa calcula que las fuerzas del orden interceptan "quiz�s el 10%" de la coca�na que se env�a a Europa. A pesar de la escasez de recursos, tambi�n debe vigilar el creciente n�mero de visitas de buques esp�a rusos y monitorizar las amenazas mar�timas durante las diversas cumbres de la UE que Irlanda acoge este a�o.En lo que respecta a las drogas, "s�lo se puede decir que se est� ganando si se corta por completo el suministro", afirma el oficial. Las armadas y las fuerzas del orden europeas comparten informaci�n, pero "�est�n interceptando todo? �Est� eso acabando con el problema en tierra? Seamos realistas, no".Coca�na rociada sobre carb�n vegetalEl contrabando de coca�na a Europa comenz� a cobrar verdadera importancia en la d�cada de 1980, cuando los c�rteles colombianos buscaron diversificar sus rutas ante la saturaci�n del mercado estadounidense. Al principio, los traficantes utilizaban yates y lanchas motoras. Pero a partir de la d�cada de 1990, el aumento vertiginoso del volumen de tr�fico los llev� a utilizar contenedores para transportar mercanc�as como fruta, as� como m�todos cada vez m�s innovadores, incluyendo el env�o de "narcosubmarinos" directamente a Europa.Los contrabandistas mezclan coca�na en polvo con otros materiales como alimentos, pl�sticos, textiles, cart�n e incluso pieles de vaca para camuflarla durante el transporte, antes de extraerla en laboratorios qu�micos clandestinos. Una t�cnica consiste en alterar qu�micamente la droga y rociarla sobre carb�n vegetal.En la �ltima d�cada, los pa�ses europeos han incautado cantidades ingentes de coca�na, especialmente en grandes puertos como R�terdam (Pa�ses Bajos) y Amberes (B�lgica), donde en 2023 se incaut� la cifra r�cord de 118 toneladas.Desde 2019, el n�mero de incautaciones en el continente ha superado al de Am�rica.Sin embargo, en los �ltimos tres a�os se ha producido un "descenso dr�stico", seg�n Kristian Vanderwaeren, responsable de aduanas de B�lgica. Las autoridades belgas incautaron 5,4 toneladas de coca�na en el primer semestre de este a�o en Amberes, un 68% menos que en el mismo periodo del a�o anterior, y una reducci�n a�n mayor en comparaci�n con las 55 toneladas incautadas en 2025.Muchos interpretan este descenso como un indicador de que la mejora de la seguridad est� disuadiendo a los narcotraficantes de introducir sus productos a trav�s de los grandes puertos. B�lgica ha colaborado estrechamente con operadores de terminales privados e invertido en equipos como esc�neres m�viles, lo que les permite ahora radiografiar entre el 15% y el 17% de los contenedores considerados de alto riesgo de inmediato a su llegada, en comparaci�n con s�lo el 5% en 2023."No cabe duda de que ha habido un cambio, en el sentido de que ya no hay tantos cargamentos de coca�na de gran tama�o", afirma Robert Fay, jefe de la unidad de narcotr�fico de Europol.Pero, a medida que se refuerza la seguridad en los grandes puertos, los grupos criminales recurren como alternativa a las entregas en medio del Atl�ntico utilizando el GPS y los sat�lites.Estas entregas en alta mar pueden involucrar barcos pesqueros o grandes "buques nodriza" mercantes que transportan carga legal y la descargan en embarcaciones m�s peque�as. En ocasiones, se utiliza carga de bajo valor, como tractores de segunda mano, para dar una apariencia de legitimidad a lo que en realidad es un cargamento de droga.Como alternativa, embarcaciones como barcos de pesca, lanchas r�pidas o semisumergibles controladas por delincuentes y que s�lo transportan drogas se encuentran en alta mar para intercambiar cargamentos. Los traficantes tambi�n hunden contenedores que posteriormente se abren mediante un temporizador, permitiendo que la droga flote hasta la superficie para su posterior recogida.La inmensidad del Atl�ntico proporciona a las bandas de narcotraficantes una gran ventaja. Fay, de Europol, afirma que una de las zonas donde las redes criminales realizan entregas es alrededor de las Azores y las Islas Canarias, lo que convierte a Portugal y Espa�a en puntos de entrada clave para la coca�na en Europa. "Es una parte bastante grande del Atl�ntico", explica. "As� que es fundamental saber d�nde buscar".Como parte del esfuerzo europeo com�n, Irlanda, con su flota m�xima de tres buques, tiene la tarea de patrullar una zona del Atl�ntico que supera en m�s de diez veces su superficie terrestre. "Si no se cuenta con una presencia f�sica para garantizar la seguridad mar�tima, se dejan las puertas abiertas", afirma un antiguo alto mando irland�s que prefiere permanecer en el anonimato.El pa�s tambi�n est� sufriendo las consecuencias del narcotr�fico en su territorio. La coca�na se ha convertido en la droga m�s problem�tica de Irlanda, con un aumento del 336% en el n�mero de personas que reciben tratamiento por su consumo desde 2017. El consumo de coca�na el a�o pasado —que alcanz� el 46% de los encuestados que consumieron drogas, seg�n la Junta de Investigaci�n Sanitaria del pa�s— fue muy superior a la media del 29% de la UE.El aumento del consumo de coca�na coincide con la reducci�n de los recursos destinados por Irlanda."En 2018, antes de este incremento masivo de las drogas en las calles de Irlanda, la marina contaba con nueve buques operativos", explica el excomandante. Pero entonces la situaci�n "se complic�".Entre 2019 y 2025, el n�mero de tripulantes irlandeses disminuy� debido a problemas de reclutamiento y retenci�n, lo que provoc� que las patrullas fuesen irregulares y los buques apenas se mantuviesen operativos, se�ala el excomandante. "Y se abrieron las compuertas [para la coca�na en Irlanda]... Irlanda se convirti� en un blanco f�cil".Incluso cuando las fuerzas del orden saben d�nde se produce el narcotr�fico y pueden enviar un barco con su tripulaci�n, los delincuentes suelen escapar. Las lanchas r�pidas que transportan coca�na son dif�ciles de rastrear en comparaci�n con el entorno m�s controlado de los grandes puertos, y las persecuciones en alta mar pueden ser fatales. Dos agentes de la Guardia Civil espa�ola fallecieron este a�o, y un funcionario portugu�s lo hizo el a�o pasado, durante colisiones relacionadas con operaciones de narcotr�fico."El principal problema es c�mo detenerlos", afirma Paulo Gomes da Silva, analista jefe del centro de narcotr�fico mar�timo, con sede en Lisboa. "Aunque contemos con los mismos recursos que ellos, sigue siendo muy peligroso".El centro de narcotr�fico mar�timo incaut� el a�o pasado una cifra r�cord de 92 toneladas de coca�na transportada en lanchas r�pidas y embarcaciones peque�as. Pero eso era s�lo la punta del iceberg: se estima que se escaparon 700 toneladas, un aumento de m�s del 40% con respecto a 2024.Si bien la marina francesa tiene la facultad legal de disparar a las embarcaciones para inutilizar sus motores, no todos los pa�ses pueden hacer lo mismo debido a las diferentes legislaciones nacionales, "pero sin duda es un objetivo", afirma da Silva.Los esfuerzos de las fuerzas del orden para interrumpir las comunicaciones de los delincuentes tambi�n han tenido cierto �xito.En 2021, Europol y otras agencias policiales europeas descifraron una aplicaci�n clave utilizada por los traficantes llamada Sky ECC, lo que proporcion� un valioso archivo de mensajes desencriptados que condujo a cientos de arrestos y que a�n se utiliza en investigaciones."Antes de Sky ECC, ten�amos que perseguir a los peque�os delincuentes de la red y luego intentar ascender en la cadena hasta llegar a los grandes narcotraficantes, pero ahora ten�amos una perspectiva de c�mo se comunicaban entre los propios l�deres de las bandas", explica Annelies Verlinden, ministra de Justicia de B�lgica.Descifrar la aplicaci�n ayud� a las fuerzas del orden a identificar a narcotraficantes de alto rango. Sin embargo, durante a�os, las autoridades europeas tuvieron dificultades para capturarlos. Miembros importantes de un "S�per C�rtel" que, en su apogeo, se cre�a que suministraba un tercio de la coca�na de Europa, viv�an abiertamente en Dub�i y otras jurisdicciones amistosas, donde parec�an intocables.Esto ha cambiado, ya que, uno a uno, Dub�i ha extraditado a importantes jefes como el neerland�s Ridouan Taghi y el italiano Raffaele Imperiale. Ambos fueron encarcelados en sus pa�ses de origen en 2024. El mayor logro fue la captura en abril de Daniel Kinahan, jefe de un c�rtel irland�s y uno de los cerebros del S�per C�rtel. Se encuentra encarcelado en Dub�i a la espera de su extradici�n a Irlanda.Pero Verlinden tambi�n reconoce un "efecto colch�n de agua", al huir los delincuentes a otras jurisdicciones. Jos Leijdekkers, el narcotraficante m�s buscado de Pa�ses Bajos, que ha sido condenado in absentia tanto en Pa�ses Bajos como en B�lgica, se esconde en Sierra Leona, pa�s que el centro mar�timo de narc�ticos y Europol consideran un punto clave para el transbordo de drogas.Seg�n Europol, los delincuentes est�n recurriendo a modos de comunicaci�n m�s fragmentados. "Se est�n adaptando, utilizan diferentes formas de comunicaci�n y siempre van un paso por delante", afirma Fay, de Europol.Seguro contra el narcotr�ficoEl dinero generado por el tr�fico de coca�na es la ra�z del problema de Europa. Laurent Laniel, analista de la agencia antidrogas de la UE, afirma que, en el camino de la droga desde Latinoam�rica a las calles de Europa, "los m�rgenes de beneficio se disparan", y a�ade: "La inversi�n puede multiplicarse por 1000".La mayor parte de los beneficios se los embolsan los intermediarios que organizan la log�stica, operan como proveedores de servicios e incluso ofrecen seguros. "El comercio funciona como un reloj de arena", explica Laniel. "Hay muchos productores en la cima y un n�mero muy reducido de profesionales de la log�stica, personas que pueden organizar el tr�fico, entre ellos y la parte inferior del reloj de arena, donde se encuentran los consumidores. En el centro, esas personas son las que obtienen las mayores ganancias".Entre los grupos que controlan esta parte del comercio se encuentran el mayor c�rtel de Brasil, el Primeiro Comando da Capital, los gigantes mexicanos Sinaloa y Jalisco Nueva Generaci�n, y diversos grupos de los Balcanes.Los precios mayoristas y minoristas m�s bajos de la coca�na y su mayor pureza "indican que hay mucha coca�na disponible para comprar en Sudam�rica y que gran parte de ella cruza de alguna forma el oc�ano Atl�ntico", afirma Laniel. Considera que la pobreza es "un factor determinante" de la actividad delictiva y el consumo.Seg�n datos de la ONU, un pa�s donde el precio minorista ha aumentado en lugar de disminuir es Reino Unido, lo que seg�n un ex alto cargo policial europeo podr�a estar relacionado con la existencia de una mayor demanda o con la percepci�n de los traficantes de que es m�s arriesgado introducir coca�na de contrabando en el pa�s que en otros lugares.Actualmente, la coca�na es responsable de m�s de una cuarta parte de las muertes relacionadas con las drogas en Europa. Si bien la mayor�a de las personas consumen la droga en clubes, bares o en sus casas, el 9% de los consumidores —y el 8% de los consumidores de crack— declaran haberla consumido en el trabajo, seg�n una encuesta de 2024 realizada por la agencia antidrogas de la UE."El elemento que falta en los esfuerzos contra la droga de la Uni�n Europea es abordar la demanda", afirma Garsany, de la oficina antidrogas de la ONU, citando el estigma en torno al tratamiento de la adicci�n como uno de los factores. "Si s�lo nos fijamos en la oferta, se habla de una guerra contra las drogas, y ya sabemos lo que pasa: no se resuelve nada".La guerra contra las peque�as embarcaciones de narcotraficantes en el Atl�ntico no muestra signos de disminuir. Irlanda, cuyo presupuesto de defensa est� creciendo pero sigue siendo el m�s peque�o de la UE, opera a veces a ciegas, sin sonar para explorar el fondo marino ni radar militar de vigilancia a�rea.El Ministerio de Defensa del pa�s busca aprovechar otras tecnolog�as y colabora con Ubotica, una empresa tecnol�gica irlandesa que realiza un rastreo mediante sat�lite empleando IA. En su intento por seguir el rastro de las bandas que utilizan la suplantaci�n de GPS, el grupo emplea su tecnolog�a para detectar anomal�as en las rutas mar�timas y monitorizar las transferencias en alta mar. La Armada tambi�n est� estudiando sistemas a�reos pilotados a distancia, ya que tienen mayor alcance que las embarcaciones.Pero Eugene Ryan, un excomandante irland�s que contribuy� a estrechar la cooperaci�n europea en la lucha contra las drogas, se muestra pesimista y afirma que Irlanda es "un agujero" en las defensas europeas contra el narcotr�fico. "Por desgracia, estamos perdiendo la batalla".� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.