NoticiaOperación permitió desarticular una red que incluía un supervisor a bordo, un polizón y lanchas rápidas destinadas a recuperar la droga en alta mar.El buque que fue incautado con la coca. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA06.08.2026 09:22 Actualizado: 06.08.2026 09:22

Cinco toneladas de cocaína ocultas en un portacontenedores mediante el denominado método de los “micos” fueron halladas en medio de una operación coordinada entre la Policía Nacional de España, la National Crime Agency del Reino Unido y la Policía Judiciaria de Portugal.Lo ocurrido marca un precedente para las autoridades europeas, debido a que no solo se trata del mayor cargamento de cocaína localizado hasta ahora en un portacontenedores contaminado con esta técnica, sino también de una operación que dejó al descubierto el alto nivel de planificación de una red criminal de origen colombiano, capaz de coordinar acciones en distintos países y desplegar una compleja logística en alta mar.Fuentes judiciales le indicaron a EL TIEMPO que la droga pertenecería al 'clan del Golfo', debido a las marquillas y método utilizado para movilizar el cargamento. De acuerdo con la investigación, el buque fue interceptado cuando navegaba a unas 600 millas náuticas del archipiélago de las Azores. La intervención requirió un despliegue marítimo y aéreo de gran envergadura, pues se trataba de un portacontenedores de más de 260 metros de eslora que transportaba más de 20.000 contenedores. Parte de la droga hallada en el portacontenedor. Foto:CortesíaEntre toda esa carga, los investigadores lograron identificar 163 fardos de cocaína cuidadosamente ocultos, con un peso cercano a los 5.000 kilogramos.El caso también deja al descubierto la evolución de las estructuras dedicadas al tráfico internacional de drogas. En esta oportunidad, los narcotraficantes recurrieron al método de los “micos” o “trepadores”, una modalidad que consiste en introducir clandestinamente la cocaína en contenedores mientras el buque se encuentra en navegación. Posteriormente, otros integrantes de la organización recuperan el cargamento mediante la técnica conocida como “drop off”, extrayéndolo durante la travesía para transferirlo a embarcaciones rápidas sin necesidad de que la mercancía llegue oficialmente al puerto de destino.Momentos del conteo de la cocaína. Foto:CortesíaLas pesquisas permitieron reconstruir buena parte del plan criminal. Según las autoridades, la organización ya tenía listas dos embarcaciones tipo “go fast”, que zarparían desde España para recibir la droga en alta mar y trasladarla posteriormente por el río Guadalquivir, una ruta que, según los investigadores, ha sido utilizada en distintas ocasiones para introducir grandes cargamentos de estupefacientes en territorio europeo. Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue la estructura de control instalada dentro del propio buque. La organización había designado a un “notario”, figura criminal encargada de supervisar toda la operación y verificar que la mercancía fuera entregada sin contratiempos. Junto a él viajaba un polizón colombiano cuya misión era garantizar el éxito del “drop off”, además de un miembro de la tripulación presuntamente vinculado a la red. Los tres fueron capturados y posteriormente enviados a prisión como presuntos responsables de los delitos de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal. Más allá del volumen de cocaína incautado, la operación refleja cómo las organizaciones criminales continúan perfeccionando sus mecanismos para burlar los controles internacionales. Ya no dependen únicamente de contaminar contenedores en los puertos, sino que aprovechan la inmensidad del océano para introducir y retirar la droga durante la navegación, reduciendo el riesgo de ser detectados en las terminales marítimas.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.