Hay que tener un nivel de confianza extremadamente alto para arriesgarse a transportar 30 toneladas de cocaína, con un valor estimado de 821 millones de euros, en un solo barco. Una entidad especializada en investigar el crimen transnacional cree que la organización que se encargó de transportar semejante alijo en el buque Arconian, interceptado por la Guardia Civil el 1 de mayo frente a las costas del Sáhara Occidental y que batió el récord mundial de cocaína en una sola intervención, había ensayado la ruta. Un estudio sobre esta operación, publicado por la organización Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (GI-TOC), radicada en Suiza, ha encontrado numerosas similitudes en las rutas y movimientos del Arconian y los que hicieron otros dos buques, el White Eagle y el White Laibeille, entre junio de 2024 y enero de 2025. El trabajo vincula la propiedad de las embarcaciones con el fugitivo holandés Jos Leijdekkers, conocido como Jos El Gordito, al que la Guardia Civil ya había relacionado con el alijo gigantesco de cocaína. Se trata de un importante narcotraficante neerlandés que reside en Sierra Leona al menos desde mediados de 2023 y al que el trabajo de investigación considera “probable coordinador principal del cargamento”. Los investigadores de la Guardia Civil ya habían vinculado el alijo gigantesco de cocaína con Leijdekkers y la Mocro Maffia. El barco que transportaba la droga salió del puerto de Freetown, capital de Sierra Leona, y se sospechaba que se iba a trasvasar en narcolanchas en alta mar para introducirla “de manera inminente” en la Península, algo que dio pie a la intervención de las autoridades españolas. Tras el asalto, fueron detenidos los 17 marineros del buque, todos de nacionalidad filipina, y seis guardianes del alijo, de nacionalidad holandesa y a los que encontraron fuertemente armados.Los investigadores del GI-TOC creen que el modo de operar del Arconian deja ver una forma de traficar cada vez más frecuente en la que grandes cantidades de cocaína se transportan en buques de carga desde centros de almacenamiento a lo largo de la costa de África Occidental hasta los mercados de consumo en Europa. Creen que puede ser una de las razones por las que el precio de la cocaína ha seguido bajando desde 2024, junto con los volúmenes de incautación. Los precios al por mayor en Países Bajos y Bélgica han caído desde los 28.000 euros por kilogramo en 2021 a los 15.000 euros por kilogramo en 2025. Los volúmenes de incautaciones en Europa han bajado desde 2024, especialmente en Amberes y Róterdam, los principales puertos de entrada de Europa Occidental.El trabajo sobre el buque Arconian, hecho público este lunes, se apoya en los sistemas de seguimiento de buques, registros de propiedad y entrevistas extensas con trabajadores portuarios, testigos directos y fuerzas de seguridad. Está firmado por Josef Skrlid, periodista de investigación especializado en África Occidental; Sarah Fares, analista senior centrada en crimen organizado, y Lucía Bird, directora del programa de economías ilícitas en África Occidental de la organización. “Los viajes del White Eagle y el White Laibeille reflejan fielmente el del Arconian en abril de 2026″, subrayan los autores, que también han estudiado otros cuatro buques. Estas embarcaciones también registraron salidas de Freetown, atraques en puertos de Libia y periodos de merodeo frente a las islas Canarias, Marruecos y la península Ibérica. “Los patrones de merodeo repetidos en los buques, a veces en periodos muy cortos (por ejemplo tres veces en el mismo día) podrían indicar múltiples descargas, tal y como parece haber sido la intención del Arconian”, recoge el trabajo de investigación. Las redes criminales tienen tanta experiencia en trasvasar la droga en alta mar que no necesitan reducir la velocidad, por lo que pueden ser completamente invisibles. “Sus patrones acumulativos, repetidos a lo largo de los años, parecen demasiado similares para ser una coincidencia y comienzan a parecerse a un modus operandi”, concluyen. Los datos de las entrevistas y el análisis de la estructura de propiedad respaldan los indicios de que este método está vinculado al tráfico de cocaína y, más específicamente, a la red de Leijdekkers.La investigación habla de la existencia de tres fotografías y un vídeo del White Eagle, tomadas en julio de 2024. Una, aportada por una fuente cercana a la red de Jos El Gordito, muestra a un ciudadano filipino que se encargaba de supervisar la contratación de trabajadores para Leijdekkers. En otra, compartida por una fuente diferente, aparece el mismo barco “con al menos tres sacos alineados junto al buque” y el testimonio de un trabajador asegura que había visto “polvo blanco” en los sacos cuando fueron cargados. Del White Labeille, no lograron evidencias fotográficas de su carga, aunque aseguran que uno de sus exempleados les contó que el narcotraficante holandés pagó dos millones de dólares estadounidenses por él. El análisis de los tres buques sugiere que todos los barcos fueron cargados en Sierra Leona o sus cercanías, probablemente con mercancía de almacenes del país. El 20 de mayo, las autoridades sierraleonesas rechazaron que el Arconian hubiera cargado mercancías ilícitas en Freetown. Algunos analistas han sugerido que pudo haber cargado desde buques procedentes de Latinoamérica o el Caribe, pero según el trabajo del GI-TOC, “ningún otro buque se acercó al Arconian después de que partió de Freetown”. En 2020, Sierra Leona funcionó como base operativa y de almacenamiento para el clan montenegrino Kavac, y después de 2023, cuando se cree que Leijdekkers se instaló en el país, el papel del país como almacén aumentó considerablemente. El estudio incide en que hay evidencia de que los volúmenes de droga que llegan al país va en aumento y pone como muestra que los pescadores locales se encuentran con frecuencia con “paquetes flotantes de cocaína”, que se relaciona con posibles errores durante el transbordo o el naufragio de pequeñas embarcaciones. Entre los transbordos recientes que han rastreado hay dos entregas de 10 toneladas en los seis meses anteriores al viaje del Arconian y una tercera que llegó a Ghana en febrero de 2026, de 14 toneladas. Varios de los entrevistados lo vinculan con la red de Jos El Gordito. “Podrían corresponder o no con la cocaína del Arconian, pero demuestra que había suficiente mercancía para cargar el buque”, concluyen.El destino declarado del Arconian era Bengasi, en el este de Libia. Aunque las autoridades de este país ordenaron una investigación sobre el incidente, e incluso amenazaron con tomar medidas diplomáticas contra España por la información divulgada en el caso, los investigadores del GI-TOC creen que podría haber más vínculos con Libia en este ecosistema de tráfico. Hablan de un patrón recurrente y una “posible conexión” más allá de la ubicación geográfica conveniente para el atraque de buques tras una entrega de cocaína en alta mar con destino a Europa.Las islas Canarias también ocupan un lugar destacado, como “escala conveniente para los cargamentos de cocaína”. Tanto los dos buques que han estudiado, como los del expediente más amplio, registraron episodios de merodeo frecuentes, a veces acompañados de apagados de los sistemas de detección. El trabajo considera que esta gigantesca incautación “podría minar la confianza de la red criminal” y podrían empezar a reducir los volúmenes de la carga para evitar el riesgo. Sin embargo, ven probable que esta dinámica de tráfico continúe siendo una herramienta fundamental en las rutas entre África Occidental y Europa, por lo que consideran “crucial” seguir analizando estas rutas para “socavar su seguridad a largo plazo” y su atractivo.