El cargamento estaba oculto tras una pared metálica sellada que daba paso a un pasillo estrecho lleno de fardos

Los agentes de la Guardia Civil que asaltaron al buque mercante Arconian en alta mar se encontraron con seis hombres fuertemente armados, según fuentes conocedoras del operativo. El carguero, que llegó este domingo a Las Palmas de Gran Canaria, transportaba un alijo gigante de cocaína que este lunes sigue pesándose y que aún no se ha podido cuantificar con exactitud...

. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska ha asegurado este lunes que, por las primeras observaciones, se trata de uno de los alijos “más importantes”, no solo a nivel nacional, sino internacional. “Esperemos a que se materialicen [los trabajos de pesado]”, ha pedido a los periodistas, durante un acto en Madrid.

Durante este lunes, parte de los 23 detenidos, la mayoría de nacionalidad filipina y holandesa, han sido trasladados a tierra y se ha realizado el registro de la embarcación. Los agentes han intervenido al menos tres fusiles y tres pistolas semiautomáticas.

La droga estaba escondida tras una pared de metal sellada mediante soldaduras. Daba la sensación de que no había nada detrás, que se acababa el barco, señalan las mismas fuentes. Tras ese tabique se halló una cifra de fardos aún sin cuantificar, aunque algunas fuentes apuntan a que pueden ser aproximadamente 1.500. Siempre según estas estimaciones y a falta de que el pesaje judicial arroje cifras concretas, el mercante podía transportar más de 30 toneladas de droga, lo que supondría una cifra récord en la lucha contra el narcotráfico. Una de las imágenes de la zona en la que encontraron los paquetes de droga muestra un espacio estrecho y alargado con una gran cantidad de bultos apilados de manera irregular. Los fardos son de color blanco, negro o plateado y van sujetos con cintas o cuerdas. En el techo se ven tuberías, cables y conductos.