El buque en el que viajaba la droga ya había sido apresado en 2013 con 18 toneladas de hachís, aunque entonces se llamaba ‘Moon light’
Con palas o escarbando con las manos, una veintena de agentes de Policía Nacional se afanaban en la tarde del pasado domingo para buscar y desenterrar un cargamento récord de cocaína escondido en una montaña de sal. Estaban en una de las bodegas del United S, un carguero con bandera de Camerún y medio siglo de historia, que llegó remolcado hasta el Puerto de Santa Cruz de Tenerife con los 13 miembros de su tripulación detenidos. En su interior, se contabilizó
neladas-de-cocaina-en-alta-mar-el-mayor-alijo-de-la-historia-de-la-policia.html" data-link-track-dtm="">el mayor alijo de cocaína intervenido en alta mar por este cuerpo policial: 9.994 kilos, casi diez toneladas. El trabajo para sacar a la luz esos fardos, que los agentes se iban pasando uno a uno formando una cadena humana, duró unas seis horas. Terminaron pinchando con varillas todo el terreno para comprobar que no había nada más que sal.
Los depósitos de sal del carguero eran diferentes. Uno estaba plano, mientras que en el otro había relieve, como montañas. “Se veía que había sido manipulada”, cuentan fuentes de la investigación. Además, se había endurecido. Las dos grandes bodegas estaban comunicadas, pero también tapadas por planchas que no se podían abrir. Para acceder hasta ellas había que bajar por una escalerilla y para sacar los fardos a la superficie y desembarcarlos probaron varias fórmulas, una de ellas con una plataforma. Una vez que terminaron la extracción de la droga, la pesaron y asignaron un número a cada fardo. En total fueron 294 fardos, los 293 del barco y el que se llevaron durante el abordaje como medida de precaución, por si a la embarcación le pasaba algo, tener pruebas de que llevaba droga.








