La droga, incautada a 535 kilómetros de Canarias, viajaba en un buque cargado de sal

La Policía ha comunicado este lunes la intervención de 9.994 kilos de cocaína, casi diez toneladas de cocaína en alta mar. El alijo, escondido en la bodega de un buque cargado de sal, supone el mayor alijo en la historia de este cuerpo policial. El barco fue abordado la semana pasada en el océano Atlántico, a 535 kilómetros de Canarias, y los medios han podido fotografiarlo este lunes, junto con el cargamento de droga, en Tenerife Norte. En la operación han sido detenidas las 13 personas que se encontraban a bordo, entre ellos los enviados que la organización criminal había designado como “notarios”, y que se encargaban que el trayecto culminara con éxito, incluso a costa de amenazar a la tripulación.

La operación tuvo sus complicaciones. Tuvieron que remolcar la embarcación hasta el archipiélago canario porque se había quedado sin combustible y permaneció durante casi 12 horas al pairo. Una vez abordada, necesitaron el apoyo de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR).

Desde el año 1999, cuando se intervino el buque Tammsaare que transportaba 7.500 kilos de cocaína en su proa, no se ha realizado una operación en alta mar de estas dimensiones. En aquella ocasión, los primeros cálculos llegaron a estimar que la embarcación llevaba diez toneladas, pero la cifra se rebajó después.