Madrid (EFE).- El barco interceptado por la Guardia Civil la semana pasada en el Atlántico, al sur de Canarias, transportaba 1.279 fardos de cocaína con un peso de 30,2 toneladas -el mayor alijo incautado hasta la fecha en un solo golpe policial- y cuyo valor asciende a más de 812 millones de euros.
Así consta en el auto del juez de la Audiencia Ismael Moreno en el que el miércoles envió a prisión a los 23 detenidos en esta operación, en la que los agentes incautaron asimismo tres fusiles con dos cargadores, una pistola con tres cargadores y diez cajas de munición sin abrir.
El buque, un mercante con bandera de Comores de nombre Arconian, fue interceptado el 1 de mayo por un barco de la Guardia Civil frente a las costas del Sahara Occidental, tras haber partido desde Sierra Leona con rumbo declarado a Libia.
Los agentes hallaron 1.279 fardos con un peso bruto total de 30.215,84 kilogramos de cocaína, cuyo valor estimado es de 812.210.779,2 euros, según detalla el magistrado que está a cargo de la investigación.
En el abordaje del buque, explica la resolución judicial, fueron localizados 17 tripulantes, tal y como había manifestado el capitán, si bien en la zona de proa se descubrió a otras seis personas que estaban ocultas y portaban diversas armas de fuego.







