Guardia Civil y Policía Nacional intervienen 2,2 toneladas de esta droga y han detenido a cinco personas en una operación conjunta
Primero fue un envío interceptado en Francia escondido entre los sacos de áridos que transportaba un camión. Después, otro en Barcelona en un vehículo similar. Más tarde, uno que iba camino de Reino Unido también por carretera. Hasta que los investigadores detectaron que la cocaína que estaban interceptando llegaba a las costas de Marbella en narcolanchas y encontraron la guardería donde la almacenaban. Entonces los narcotraficantes le prendieron fuego para hacer desaparecer la droga que quedaba por enviar, sin conseguirlo. Finalmente, cinco personas han sido detenidas en una operación conjunta de Policía Nacional y Guardia Civil en la que se han intervenido, además de un arma de guerra, 2,2 toneladas de cocaína cuyo destino era distintos países europeos. Todos han pasado a disposición judicial acusados de los delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y pertenencia a organización criminal.
La última memoria de la Fiscalía de Andalucía, correspondiente al año 2024, ya advertía como “factor de alerta grave” que las mismas organizaciones ya asentadas en la Costa del Sol que hasta hace unos años se dedicaban solo a traficar con hachís, ahora lo hacen también con cocaína, utilizando las mismas rutas y los mismo medios. “Lo que desde hace unos tres o cuatro años era algo anecdótico”, relataba la fiscalía, se ha convertido durante 2024 “en habitual” señalaba el documento que, además, subrayaba que los envíos son siempre en grandes cantidades. La descripción del organismo cuadra a la perfección con lo detectado por los policías que han participado en esta operación, denominada Persia-Levi-Lobera y que empezó a fraguarse en primavera de este año.






