Washington (EFE).- Los ataques de EE.UU. a 67 lanchas supuestamente cargadas con droga como parte de una campaña contra el narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, en los que han muerto más de 200 personas, no han frenado el flujo de cocaína al país, según datos oficiales publicados este lunes por The Washington Post.
El Post cita una evaluación de la Administración de Control de Drogas (DEA en inglés), sin publicar hasta el momento, que advierte que estos bombardeos no han afectado el suministro ni el precio de este estupefaciente y han llevado a que los grupos criminales desarrollen nuevas estrategias y tácticas para transportar drogas.
Los narcotraficantes habrían dejado de usar lanchas rápidas en sus operaciones, que ahora evitan aguas internacionales, para optar por embarcaciones de mayor tamaño y rutas cercanas a las costas, donde existe una menor probabilidad de ser atacados por los estadounidenses.
De acuerdo con el rotativo, funcionarios del Pentágono comunicaron a legisladores en una sesión informativa a puerta cerrada que los ataques «no habían reducido la pureza de la droga».
Fotografía de archivo del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, en Washington (EE.UU.). EFE/EPA/ Jim Lo Scalzo









