Granada (EFE).- Juana Rivas, la vecina de Maracena (Granada) que denuncia desde 2009 malos tratos de su expareja, el italiano Francesco Arcuri, y que fue condenada e indultada por sustracción de menores, ha asegurado que lleva sin comunicarse con su hijo Daniel desde que se mudó con su padre por orden judicial hace un año.
En una carta remitida a los medios en la que reclama «justicia, verdad y reparación», Rivas ha asegurado que su expareja impide la comunicación con Daniel, el menor de sus hijos, que tampoco estaría hablando ni con su hermano ni con ningún otro miembro de la familia materna.
Esta incomunicación se mantendría desde que el pasado 25 de julio el menor se trasladó a vivir con su padre, que tiene la custodia del menor, en cumplimiento de la sentencia que así lo ordenaba.
Rivas ha vuelto a cuestionar que el menor de sus hijos viva con Arcuri, investigado en Italia por maltrato habitual físico y psicológico a sus hijos, y ha recordado en su carta que el menor estaba en España protegido por una medida provisional que frenó, en enero de 2025, su regreso a Italia.
«Como un trofeo»











