Juana Rivas afirma que no ha podido comunicarse con su hijo menor desde que hace ahora un año regresara por orden judicial con el padre a Italia, que está siendo juzgado en el país alpino por presunto maltrato físico y psicológico a los dos vástagos que tienen en común.
En una carta remitida a los medios, la madre de Maracena afirma que desde aquel 25 de julio de 2025 ni ella ni nadie de su familia ha podido comunicarse con Daniel “por impedirlo su padre”, hechos que ha denunciado en Italia. “En la madrugada del día 31 de mayo pasado recibimos una llamada de una amiga residente en Carloforte informándonos que estaba viendo a Daniel en silla de ruedas, llevado por otros adolescentes”, expone Rivas.
Acusa a Arcuri de no haberle “informado de nada” de lo que le ha ocurrido al menor y ante sus “insistentes llamadas” responder “con un escueto mensaje” en el que dice que “el niño está muy bien”. Afirma que ha puesto este asunto en conocimiento de las autoridades italianas y que hay “sólo prevista una audiencia para el 19 de agosto, ante el juzgado civil de Cagliari”.
Procesos que se “eternizan”
En este contexto ha censurado que “frente a la rapidez” con la que se tramitan todas las cuestiones judiciales contra ella “los procesos contra Francesco Arcuri se eternizan”.











