El caso Juana Rivas ha entrado en una nueva fase en Italia, tras la entrega del hijo menor de la pareja, Daniel, de 11 años, a su padre el pasado 25 de julio. Este trámite puso fin al último conflicto entre sus padres, cuando Juana Rivas decidió no enviar al niño de vuelta a Cerdeña después de las vacaciones de Navidad. Finalmente, un tribunal del Granada ordenó que fuera entregado a su padre, Francesco Arcuri, que ha regresado con el chico a su país. Pero en Italia, donde, a diferencia de España, el caso apenas existe mediáticamente, tiene aún dos frentes judiciales abiertos: un juicio penal al padre por malos tratos a sus dos hijos y, en la vía civil, el recurso de Rivas contra la decisión de asignar la custodia de Daniel a su exmarido. Es decir, no está cerrado y aún va para largo, según confirman fuentes judiciales y se deduce de la documentación de los procesos abiertos en Italia, a los que ha tenido acceso EL PAÍS.

El proceso penal contra Arcuri solo está en sus inicios. Es más, no empezará el 18 de septiembre, la fecha manejada hasta ahora, señalan fuentes del Tribunal de Cagliari, donde tendrá lugar. Ese día solo se resolverá el trámite previo de asignar el caso a un tribunal y se fijará la primera vista, un mes más tarde, como mínimo, o incluso más adelante. Después, el proceso de primer grado puede durar al menos un año, si no más. Además, la sentencia podrá recurrirse. Una decisión definitiva de la Corte de Casación, equivalente al Tribunal Supremo español, no llegaría hasta 2027, como pronto.