El juicio en Cerdeña a la expareja de la granadina por presuntos malos tratos a sus niños arranca este jueves con su declaración y la del hijo mayor. También sigue pendiente de sentencia el proceso civil italiano por la custodia
El complejo caso de Juana Rivas, la granadina que se enfrenta desde 2016 a su expareja, el italiano Francesco Arcuri, por la custodia de los dos hijos de ambos, prosigue este jueves con la parte italiana del litigio en el tribunal de Cagliari, Cerdeña. Este proceso, iniciado en septiembre con dos breves vistas preliminares y en el que Arcuri está acusado de malos tratos a sus hijos, arranca por fin ahora con la declaración de Rivas y de su hijo mayor, Gabriel, que eligió vivir con ella cuando llegó a la mayoría de edad en 2022. El menor, Daniel, de 11 años, sigue viviendo con su padre en Italia y este es un aspecto controvertido, que la ley en España no permitiría, pues está en marcha este proceso penal contra Arcuri precisamente por presuntos maltratos hacia él.
Pero hay otra cuestión muy llamativa: el juicio ha tardado ocho años en comenzar desde la primera de muchas denuncias, todas archivadas, hasta que el jefe de la Fiscalía reabrió el caso y en 2024, siete años después, admitió una demora “inadmisible” porque no se había practicado ninguna diligencia, según ha comprobado EL PAÍS.






