El Tribunal Supremo de Casación de Italia ha rechazado el último recurso presentado por Juana Rivas contra la resolución que dio la custodia de su hijo menor al padre, el italiano Francesco Arcuri, que convive con el pequeño en Carloforte.

Así el alto tribunal ha ratificado que la custodia la tenga el progenitor, que está siendo juzgado en el país alpino por presunto maltrato físico y psicológico a los dos vástagos que tiene en común con Juana Rivas. La madre de Maracena ya ha anunciado que recurrirá a los tribunales internacionales para tratar de modificar esta decisión.

Su equipo jurídico ha lamentado a través de un comunicado la postura de la justicia italiana tras haber “instado todos los recursos posibles” para evitar lo que a su juicio “es una barbaridad”: que un niño tenga que “convivir y depender de su padre, sentado en el banquillo por maltratarle”.

Lamentan así que la Corte de Casación italiana haya rechazado su último recurso para “evitar esta terrible situación” y que considere por tanto que “Daniel debe seguir viviendo con su padre acusado de agredirle”.

A juicio de esta parte, se trata de “una nueva incoherencia en este largo proceso, en el que se están violando derechos fundamentales de la infancia y de las víctimas del delito que consagra la normativa nacional y europea”.