Los asistentes al Festival Internacional de Benicàssim descubrieron la experiencia de la Heineken® House, que cuenta con actividades diseñadas para vivir la música más allá de los escenarios
Hay festivales que nunca se olvidan por un concierto, por una canción, por los acompañantes, por el ambiente... Al Festival Internacional de Benicàssim (FIB), que se celebró entre los días 16 y 18 del pasado julio, muchos festivaleros lo recordarán para siempre por las nuevas amistades que fraguaron. Durante los tres días de celebración, los asistentes descubrieron la Heineken® House, la casa más famosa –con permiso del puertorriqueño Bad Bunny– del panorama musical español este verano. Bajo el lema Donde hay fans, hay más amigos, cualquiera pudo disfrutar de una serie de actividades diseñadas a medidas para los amantes de la música y la cerveza.
Después de que la iniciativa debutase con éxito en el festival Love the 90’s, la Heineken® House llegó al FIB con un objetivo: ser uno de los espacios más concurridos y fotografiados del recinto de conciertos. Y lo consiguieron, con miles de personas que asistieron durante tres jornadas a un espacio pensado para vivir la música más allá de los escenarios.









