Pues ya tenemos presupuestos. Pérez Llorca ya ha cumplido posiblemente con el último requisito necesario para que Feijóo le acabe por proclamar a los cuatro vientos candidato para las elecciones autonómicas del año que viene. Quedan todavía los flecos de la Ley de acompañamiento, que se vota esta semana, pero todo parece que pasará como la negociación anterior, con menos ruido del esperado por las nuevas relaciones que mantienen Vox y el PP a nivel nacional y por el aturdimiento que sufre la oposición.Todo esto ha llegado en medio del éxito del Mundial, el caso ZP, la ola de calor y las ansiadas vacaciones. El común de los mortales está estos días a otra cosa y piensa más en su 'prioridad inmediata' que en la 'prioridad nacional'. Quizás por eso la ministra y candidata oficialista del PSPV Diana Morant se ha pasado tres pueblos o incluso siete al comparar el presunto 'idilio' PP-VOX con la Alemania de Hitler o con el Apartheid. Debe pensar la ministra que su voz no se escucha lo bastante.Morant es ingeniera de Telecomunicación, lo que exige una buena cabeza que seguro que tiene. Ni ella misma se cree lo del Apartheid o que estemos a las puertas de lo que narró Sebastian Haffner en sus memorias sobre el nazismo. Por tanto, los exabruptos de la secretaria general del PSPV hay que entenderlos de otra manera: a los socialistas les "conviene que haya tensión", como le confesó José Luis Rodríguez Zapatero (político muy admirado por la ministra) a Iñaki Gabilondo en 2008.Descanse usted estas vacaciones porque el próximo ciclo electoral va a ser de traca. Si a usted le pareció que el juego de la selección Argentina fue sucio frente a España, prepárese; verán cosas que no creerían ni los replicantes de Blade Runner. Los finales de ciclo nunca son tranquilos.