Bruselas quiere cambiar las reglas por las que los países de la Unión Europea pueden rescatar a empresas en dificultades. La Comisión Europea ultima una actualización regulatoria en la que plantea que, a la hora de conceder ayudas a estas empresas, se considere a la industria siderúrgica como sector que podría recibir estas ayudas y reducir las exigencias a las startups.El Ejecutivo comunitario ha abierto una consulta pública para que las partes interesadas se pronuncien, antes del 4 de septiembre, sobre el nuevo borrador de ayudas de Estado para salvar o reestructurar empresas no financieras en crisis. Una propuesta que pretende actualizar la normativa de 2014 y adaptarla al contexto actual, en un contexto geopolítico incierto y tras el cambio de perspectiva que ha arrojó la crisis empresarial derivada de la pandemia.

El texto de Bruselas plantea incluir el sector siderúrgico en el marco de las industrias que podrían recibir estas ayudas. Por tanto, los Gobiernos podrían ayudas a las empresas de acero en dificultades que se encuentren en dificultades y se sometan a una reestructuración adecuada.

El borrador quiere, por otro lado, excluir a ciertos tipos de empresas emergentes de la prueba de solvencia a la que se deben someter las empresas consideradas en dificultades económicas. Con esta medida, Bruselas quiere contextualizar que las pérdidas iniciales acumuladas de empresas innovadoras y startups son habituales y no implican, necesariamente, riesgo de quiebra.