La Comisión prevé que los nuevos criterios entren en vigor antes de acabar 2026

La Comisión Europea ultima una reforma de los criterios con los que analiza las fusiones y adquisiciones entre empresas en el mercado único. Los cambios que prepara el poderoso departamento de Competencia, que dirige la vicepresidenta Teresa Ribera, pasan por dar más protagonismo en los exámenes de las operaciones a elementos como la resiliencia, la inversión e, incluso, la previsión de cómo evolucionará el mercado, con la idea de fomentar la creación de grandes empresas europeas. Esto supone, por otra parte, que los técnicos de Bruselas tendrán que dar menos protagonismo a cómo afecta la fusión a la marcha de los precios.

Este cambio representa la reconfiguración más profunda de la estrategia de competencia de Bruselas desde la década de 2000. La reforma aparecía como una receta para impulsar la economía europea en los informes elaborados por los ex primeros ministros Enrico Letta y Mario Draghi. En concreto, en el documento elaborado por quien fuera presidente del BCE se hacía hincapié en que el mundo corporativo había cambiado mucho, que había tecnologías que requerían grandes inversiones y que hacía falta empresas con tamaño suficiente para poder acometerlas. Por eso reclamaba que la política de Competencia europea tuviera en cuenta esta variable.