“¡No seremos borrados! ¡No seremos borrados!”, gritaron activistas al levantarse de sus asientos e interrumpir la presentación de Jeff Graham, coordinador interino de Estados Unidos para la respuesta mundial al sida, durante las preconferencias de AIDS 2026.La protesta convirtió una sesión sobre el futuro del financiamiento estadunidense en un enfrentamiento directo por el cierre de servicios, la caída en el acceso a la prevención y el tratamiento, y la nueva estrategia del gobierno de Donald Trump para transformar el Plan de Emergencia del presidente de Estados Unidos para el Alivio del Sida, conocido como PEPFAR.

Graham, funcionario del Departamento de Estado y jefe de la delegación estadunidense en la 26 Conferencia Internacional sobre el Sida, explicaba este domingo los memorandos de entendimiento mediante los cuales Washington pretende transferir gradualmente a los gobiernos receptores la operación y el financiamiento de los programas contra el VIH.En la sesión, titulada Transforming health assistance: Implementing U.S. government MOUs for sustainable HIV programs, se realizaba durante las preconferencias de AIDS 2026 cuando los manifestantes tomaron la palabra y dirigieron sus acusaciones directamente al funcionario.“Han provocado fuertes caídas en la incorporación al tratamiento, en las pruebas de VIH, en los diagnósticos, en el acceso a la PrEP y en la prevención para mujeres y niñas, personas lesbianas, gays, bisexuales y trans, trabajadoras sexuales y personas que usan o se inyectan drogas”, reprochó uno de los activistas.Los manifestantes acusaron a la administración de Trump de reducir repetidamente los programas dirigidos a las poblaciones más afectadas por el VIH y de excluir a las comunidades de las decisiones sobre el futuro de PEPFAR.“Ya teníamos la evidencia de las comunidades.