Actualizado Domingo,

julio

00:19Han pasado ya tres d�as de la entrevista de Zapatero en el programa Ma�aneros, una producci�n externa de TVE, y sigo sin salir de un inquietante estado de pasmo. El run run de que alguien se esfuerza en destruir al ex presidente de la ceja, con m�s ganas a�n que las que �l mismo parece haber puesto en el empe�o, no deja de zumbarme en la oreja. �Qui�n le aconseja, qui�n le empuja, qui�n le susurra, qui�n le alienta a transitar un camino que s�lo conduce al despe�adero? No tengo respuesta. Quiz� se lo guisa y se lo come �l solo.ZP compareci� 65 d�as despu�s de que el juez Calama le imputara por primera vez -fue el 19 de mayo- por los presuntos delitos de organizaci�n criminal, tr�fico de influencias y falsedad documental y 72 desde que se encontraron -el 12 del mismo mes- las famosas joyas en la caja fuerte de su despacho, lo que le acarre� una segunda imputaci�n por presunto delito fiscal y contrabando.Lo del contrabando, una lo asocia a Lucky Luciano, a Al Capone a los Peaky Blinders o, si se quiere m�s cerca, a Sito Mi�anco, a Laureano Oubi�a e incluso a Marcial Dorado, el manoseado amigo de Feij�o. Alcohol, tabaco, armas, vicios... Lo que jam�s de los jamases habr�a yo imaginado es a Zapatero en ese papel turbio y desaprensivo. El disfraz le pega menos que a un Cristo dos pistolas pero..., sorpresas te da la vida, ah� est�, el tierno Bambi coleccionando una lista de presunciones que marea al m�s pintado.Casi dos meses y medio, 65 d�as con sus noches, de encierro dan para pensar mucho, recabar documentaci�n, rescatar facturas y justificantes, planear estrategias de defensa, hablar con todo tipo de expertos, sondear opiniones de amigos -abstenerse de pelotas y activistas- y, sobre todo, preparar bien la primera intervenci�n ante una ciudadan�a que, tras el hallazgo del impresionante ajuar de pedrolos, se ha convertido en p�blico hostil. Y, sin embargo, nada de esto parece haber hecho Zapatero. Lo suyo ha sido m�s bien saltar de error en error y tiro porque me toca hasta acabar cayendo en la peor casilla del tablero.Decidi� ponerse en manos de un gran procesalista, flor y nata de la carrera, pero s�lo con eso y los pasos dados a continuaci�n, centrados en intentar anular elementos de prueba y buscarle las cosquillas al tr�mite judicial, traslad� la idea de que su �nica defensa pasa por cortocircuitar las indagaciones no vaya a ser que descubran petr�leo. Mal, requetemal.Que si el volcado del tel�fono de un tal Rodolfo Reyes no vale; que si el delito por no haber declarado los joyones habr�a prescrito; que si el registro de su despacho fue ilegal..., en fin, para el com�n de los mortales, excusas de mal pagador.Y luego, tras el silencio con el que ha puesto a su partido al borde de un ataque de nervios, se lanza de sopet�n a la entrevista. Preguntas al principio, colchonetas al final. Y todo para nada. Ni una explicaci�n ni un dato ni un argumento que contraponer a la rajada de Julito. ZP reivindic� su derecho a ser considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario. Tiene raz�n. El problema es que esas alhajas �sin uso ni destino� que �simplemente estaban ah��, criando euros como setas; esas amistades caribe�as peligrosas; esos informes de cuartilla y media; esos pagos tan jugosos a las hijas... alimentan lo contrario. La gente se hace su composici�n de lugar y ahora, aunque �l lo intenta, nadie cree al desamparado cervatillo. El personaje de Bambi ha envejecido muy mal.