EditorialEl ex presidente se condujo en la entrevista como una v�ctima de su propio personaje, exhibiendo su extrema debilidad. El espect�culo roz� el delirioJos� Luis Rodr�guez Zapatero, entrevistado ayer en TVE.TVE/EFEActualizado Viernes,
julio
01:06Audio generado con IALa entrevista que la televisi�n p�blica le hizo ayer a Jos� Luis Rodr�guez Zapatero fue la exhibici�n en vivo y en directo de sus propias debilidades. Al ex presidente se le vio irritado, nervioso y a la defensiva, como arrastrado a una entrevista que no deseaba y en la que no ten�a nada que decir. Tras dos meses sin ofrecer explicaciones p�blicas m�s all� del v�deo que grab� en su casa, y cuando tres investigados del caso Plus Ultra acaban de atribuirle graves delitos, Zapatero se condujo en TVE como un juguete roto, v�ctima de su propio personaje. Un personaje, rayano en el g�nero de la farsa, que en p�blico proclama no ya su inocencia sino su exquisita ejemplaridad, mientras en privado busca c�mo anular la s�lida investigaci�n judicial que le sit�a enriqueci�ndose mediante favores a algunas de las peores autocracias del mundo. El ex dirigente del PSOE est� fuera de la realidad y as� ha quedado al descubierto.El juez Jos� Luis Calama se�ala a Zapatero como el l�der de una organizaci�n dedicada al tr�fico de influencias y, en concreto, como el comisionista que logr� que el Gobierno rescatara con 53 millones de euros a Plus Ultra. Los indicios recopilados por la UDEF son contundentes, pero a ellos se han sumado las confesiones de su ex colaborador Julio Mart�nez y de dos directivos de la aerol�nea venezolana. La situaci�n de Zapatero �nicamente puede empeorar. Por eso su intervenci�n televisiva s�lo puede enmarcarse en los intereses del Gobierno, cada vez m�s comprometido por las presuntas irregularidades del rescate. Ayer, lejos de aportar alg�n elemento en su descargo, el imputado insisti� en el enrocamiento y en la declamaci�n moral. Lo neg� todo, critic� al juez y a la fiscal y pidi�, en definitiva, un acto permanente de fe en su honorabilidad. El espect�culo roz� el delirio.El caso de las joyas halladas en su caja fuerte es revelador. Como contamos hoy, la Fiscal�a Anticorrupci�n ha pedido al juez que ampl�e la investigaci�n sobre su antig�edad. Que en todo este tiempo Zapatero no haya sido capaz de explicar su origen solo acrecienta las sospechas. La variedad de las versiones difundidas por su entorno, tambi�n. Su secretaria habl� de una herencia familiar; su proclamado portavoz neg� que fueran valiosas; incluso Pedro S�nchez ha asegurado que eran regalos institucionales recibidos en �viajes� y los dat� en 2007. Ayer Zapatero volvi� a discutir la tasaci�n -1,3 millones de euros- y se descolg� con una justificaci�n inveros�mil: los rub�es y esmeraldas no ten�an �af�n patrimonial� y simplemente �estaban ah��.La Moncloa necesitaba que Zapatero diera la cara. Defenderle en solitario y contra la fuerza de las evidencias mientras permanec�a escondido no era tarea f�cil. Hoy resulta m�s complicado a�n. Todo el pa�s ha podido ver el callej�n sin salida en el que se encuentra, al abrigo del presidente del Gobierno.











