Audio generado con IA de Google
/
En 2026, la pregunta que hacen los equipos directivos de las pymes colombianas más dinámicas ya no es si adoptar inteligencia artificial. Es sobre qué datos hacerlo, y esa distinción lo cambia todo.
El mercado de software empresarial lleva dos años incorporando la palabra “inteligencia artificial” a sus catálogos. El problema es que, en la mayoría de los casos, esa IA opera sobre datos desconectados: registros contables planos que capturan lo que pasó, pero no por qué pasó ni qué va a pasar. El empresario hace una pregunta y recibe una respuesta genérica porque el modelo no conoce su negocio y la herramienta queda sin usar.
Y ante eso, surgen varios cuestionamientos. Como por ejemplo entender cuál es el principal problema que tienen los clientes cuando empiezan a utilizar la inteligencia artificial o que tienen que arrancar desde cero.












