26 de julio, 2026 - 07h00Las dos formas son correctas. El uso de la tilde diacrítica responde a la función gramatical que ejerce la palabra y, por supuesto, a las intenciones comunicativas de la persona que emite el mensaje. Por lo tanto, la presencia o ausencia de la tilde influye en el sentido de la frase.Por ejemplo, si usted quiere saludar a una persona por su cumpleaños o desea homenajear a una localidad por sus fiestas de aniversario, debe escribir «¡Que viva!», sin tilde. En este caso, la palabra que actúa como una conjunción átona que introduce una estructura desiderativa, es decir, manifiesta un anhelo o un aplauso público. En consecuencia, las fórmulas que se recomiendan para estas celebraciones son «¡Que viva Guayaquil!» o «¡Que los guayaquileños disfruten de sus fiestas!».Por el contrario, la grafía con tilde tiene una función exclamativa tónica. Se usa cuando antecede a sustantivos o adjetivos para ponderar o intensificar una cualidad, como en «¡Qué hermoso atardecer!» o «¡Qué inteligente!».Al usar la tilde en «¡Qué viva!», la interpretación del mensaje cambia, puesto que el adjetivo viva pasa a denotar astucia, agudeza o perspicacia en un individuo, lo que equivale a decir «¡Qué ingenioso!» o «¡Qué despierto eres!».Recapitulemos. Si la frase transmite anhelo, aplauso o buena fortuna, se trata de una construcción desiderativa. En este caso, que va sin tilde aunque esté entre signos de exclamación: «¡Que viva Guayaquil!».Se usa con tilde cuando precede a sustantivos y adjetivos para encarecer o intensificar el sentido de los nombres a los que acompaña: «¡Qué hermoso atardecer!», «¡Qué inteligente!», «¡Qué vivo!» (qué sutil, perspicaz o ingenioso).No olvidemos que la estructura sintáctica, el contexto y las intenciones comunicativas son fundamentales para marcar o evitar la tilde en estas expresiones. (Actualizado de La esquina del idioma, 18/10/2020). (F)FUENTES:Diccionario panhispánico de dudas y Ortografía de la lengua española (versiones electrónicas), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.