La iglesia de Sant Agustí de la ciudad de Tarragona alberga un tesoro oculto desde hace muchos años. Este espacio funerario, construido entre los siglos XVI y XVIII, ha permanecido totalmente inaccesible bajo el pavimento de la nave central del histórico templo tarraconense. Los trabajos de excavación permitirán recuperar este lugar como un nuevo espacio patrimonial visitable. Las investigaciones arqueológicas y antropológicas serán claves para determinar el origen de los restos. Se trata de una estructura que ha estado enterrada y fuera de la vista pública por lo que, con el inicio de las obras, la ciudad recuperará un fragmento esencial de su historia.

La cripta tiene 10 metros de largo por 3,5 de ancho. Sus paredes interiores presentan huecos empotrados que recuerdan mucho a las catacumbas de Roma. En estos espacios es donde permanecen los restos de las personas que fueron inhumadas allí. Durante los años setenta, el recinto fue rellenado con tierra y diversos materiales de construcción. Esta acción se realizó durante la renovación del pavimento de la nave central del templo. Como consecuencia, la cripta ha sido impracticable y difícil de estudiar durante las últimas décadas. Los dos accesos actuales consisten en pequeños agujeros situados bajo el suelo de la iglesia.