GALICIAMiguel Santalices reivindica la pol�tica como servicio p�blico y reclama "normas contundentes" para frenar el descr�dito institucionalEl presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Santalices.EFEEfe SantiagoActualizado S�bado,

julio

13:06La situaci�n pol�tica en Espa�a y el desgaste institucional por los casos de corrupci�n, junto a la apremiante necesidad de "recuperar la confianza perdida" han protagonizado este s�bado la ofrenda al Ap�stol, con el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Santalices, como delegado regio.Ha invocado al Ap�stol, pero tambi�n ha tra�do al presente a Adolfo Su�rez, presidente del Gobierno, ha dicho, que defendi� que la pol�tica consiste en servir al inter�s general y a la colectividad antes que a ambiciones personales o partidistas."La pol�tica es servir a los dem�s, no servirse de los dem�s", ha enfatizado Santalices que, en su papel de oferente, ha lamentado la "desconfianza" que se genera entre la ciudadan�a por la actitud de aquellos que se dejan "seducir por la corrupci�n" y ha conminado a frenar esa "deriva inaceptable"."Necesidad civilizatoria urgente" y "tender puentes" m�s all� de las divisiones identitarias, de las ideolog�as, de la nacionalidad, de la lengua o de la raza. Esto es lo que ha demandado para los d�as que est�n "por venir y el "desaf�o" para el que ha requerido la ayuda de Santiago el Mayor, junto a "normas contundentes".La amenaza de los totalitarismos tecnol�gicos y la conveniencia de consensos han formado parte de su discurso, al clamar por un Pacto por la Lengua en el caso de su tierra, como, pensando en todas las comunidades aut�nomas, por una financiaci�n equitativa, y no por un sistema de reparto "discriminatorio".El arzobispo de Santiago, Francisco Prieto, ha reconocido en su intervenci�n el "tesoro que es la dignidad inviolable de toda persona" y ha recetado que "frente a la ambici�n de ocupar los primeros puestos, la disponibilidad para hacerse servidor de todos".Las v�ctimas de los terremotos de Venezuela y los afectados por los incendios forestales han tenido hueco en esta solemne ceremonia que se celebra cada 25 de julio desde que fue instaurada por Felipe IV en 1643.