Pol�ticaAlertan sobre "la crisis de credibilidad" del partido "agravada por esc�ndalos de presunta corrupci�n" y "actuaciones pol�ticas" que los alejan de sus principios y valoresEl presidente del Gobierno, Pedro S�nchez.EFEDavid Vigario M�ridaActualizado Jueves,

junio

13:36Audio generado con IALa corriente del PSOE aglutinada bajo la marca ReActiva ha hecho un llamamiento a los miembros del Comit� Federal, que se re�ne este s�bado en Madrid, para pedirles que "se sinceren sobre la situaci�n cr�tica en la que se encuentra el partido" y pidan la convocatoria de las elecciones generales antes de la finalizaci�n de este a�o a las que, inciden, Pedro S�nchez no deber�a volver a presentarse.En su comunicado, argumentan que es necesario que tanto el secretario general como los miembros de su Ejecutiva "abran un estrat�gico y generoso espacio al desarrollo de una transici�n normalizada haca una nueva etapa, no concurriendo como nuevos candidatos". Tambi�n, que se nombre una gestora que convoque un congreso extraordinario de forma inmediata."Nuestro partido se ha visto inmerso en una crisis de credibilidad agravada por esc�ndalos de presunta corrupci�n, conductas irregulares y reprobables y actuaciones pol�ticas de partido y de Gobierno que nos alejan cada vez m�s de nuestros principios y valores socialdem�cratas", sostienen los promotores de esta corriente cr�tica. Esta circunstancia, a�aden, conlleva "una importante p�rdida de confianza ciudadana con el agravante de retrocesos electorales espectaculares en los que fueron en un d�a feudos socialistas de Andaluc�a y Extremadura, los peores resultados en Arag�n y dificultad grande para consolidarse como alternativa en Castilla y Le�n".Reactiva es un movimiento horizontal en fase de expansi�n territorial que reivindica la necesidad de "un PSOE fuerte, democr�tico y conectado con la sociedad" que pueda frenar de forma efectiva "el crecimiento de una ultraderecha disruptiva, reaccionaria y antipol�tica". Su germen est� en el manifiesto Socialdemocracia 21 publicado en enero por el ex ministro Jordi Sevilla, que ahora ha dado un paso un lado "para no caer en el hiperliderazgo" que precisamente se censura desde esta corriente discordante con el aparato.