El siglo XXI, también conocido como “la distopía que habitamos”, ha expuesto profundas oscuridades, pero también redenciones épicas que solo pueden ser fruto de lo feo de este tiempo y de lo ingenioso que surge para equilibrarlo.Argentina: comentario sobre el odio que le llueve y el profundo amor y agradecimiento que me mereceEsta es la historia de una nefasta máquina de desinformación vía internet: Infowars, un portal creado en 1999 por Alex Jones, un personaje despreciable que causó un enorme daño a la sociedad. Apostó, efectivamente, por proyectar credibilidad visual con imágenes grabadas con cámara en mano, narración urgente e “informes desde el lugar de los hechos”. Afortunadamente, como Ícaro, Jones y su medio quemaron sus alas, y ahora ven cómo su portal revive (como el ave fénix) con la misión opuesta: exponer desde el humor sesudo las horribles prácticas que lo hicieron viral.¿Qué línea cruzó Infowars? Demasiado confiado en su tracción, impacto y facturación (en 2017 ostentó más visitas que portales como The Economist y Newsweek), el portal regó noticias como que un tiroteo en una escuela primaria había sido un montaje, y decenas de padres, madres y familiares que perdieron a sus chiquitos y seres queridos eran actores. Poner en duda la tragedia de Sandy Hook (sucedió en 2012, en Connecticut) le dio muchísimo tráfico y notoriedad, pero significó que al horrible dolor de las 28 familias víctimas se sumara un salvaje hostigamiento social. En el peor duelo de sus vidas, las familias de las víctimas fueron atacadas por ser agentes de la desinformación, una ironía cruel, si las ha habido. Por eso, entablaron acciones legales por difamación contra Jones.La justicia es lenta en todas partes, y la estadounidense llegó hace poco. En 2026, 14 años después de los hechos, le puso freno al creador y máximo beneficiario de Infowars, obligándolo a pagar 1.400 millones de dólares en daños. Vericuetos legales le han permitido evitar desembolsillar lo que debe, pero, al menos, significó la incautación de sus estudios de grabación a las afueras de Austin, Texas, y de su dominio web.Alex Jones, creador del portal InfoWars, en el estudio de Austin Texas, en 2010. Foto: James Cheadle / Getty ImagesHomenaje a ‘Curb Your Enthusiasm’, a Larry David y a los enormes comediantes que lo elevaron, como Richard LewisFue en la subasta pública de estos activos que apareció como actor clave el medio humorístico The Onion, que se la jugó por darle nueva vida al portal con la venia de las familias de Sandy Hook. En medio de la crisis de medios impresos, The Onion es tan bueno en lo que hace en su portal que no solo tiene buen tráfico, sino que también decidió volver al papel y triunfa con saludable circulación y número de suscripciones. Hacer comentario social desde la sátira es un arte que cada vez más gente aprecia, en medio de la crisis de credibilidad de portales tradicionales y el descontrol de material producido por la IA en las redes. Resignificando lo que era, por una causa importante, este Infowars es uno de sus proyectos más ambiciosos y relevantes. Desde julio de 2026 expone la demencia de los métodos de desinformación que su creador original normalizó por décadas.En sentido comercial, Jones no solo vendía la enfermedad social, también una “cura”, a modo de suplementos de salud (logrando que millones creyeran sus denuncias absurdas, consumieran sus productos y le dieran mucha plata); en ese sentido, cada dólar producido por la venta de memorabilia de esta nueva etapa (marcada por un logo bañado en los colores LGBTQI+, que irritaban a su público pasado) va a las familias.‘Raíces invisibles’: la Amazonia se recorre también desde esta imperdible experiencia transmediaEl de hoy, liderado por el comediante Tim Heidecker (que replica a su manera a Jones), es un Infowars espejo del que escupió paranoia y desinformación por años a millones de estadounidenses, a diario, durante horas, influyendo en sus decisiones de voto y de consumo. El ejercicio es más que gracioso, pues parte de la misma fuente irreverente: las teorías de conspiración, que denuncia desde lo absurdo. En su primer show, lanzó una “confirmación” sobre la muerte de Alex Jones, con comerciales sobre oxígeno en cápsulas, a la venta por un precio módico. Y ya abordarán a su manera la “ideología de género” y temas absurdos como el derecho de las mujeres a votar, que algunos ya empiezan a importar aquí desde ese país del norte. Ese, quisiera uno, fuera el chiste.