OpiniónEn estas épocas de la sociedad del rendimiento, tiene todo el sentido retomar la rebelión del pequeño Kairós contra la tiranía del gigante Cronos.ARTISTA INDISCIPLINAR, MÚSICO, GESTOR CULTURAL.24.07.2026 22:01 Actualizado: 24.07.2026 22:01 “Pertenezco a una era fugitiva, mundo que se deshace ante mis ojos”, nos dice el poeta José Emilio Pacheco en No me preguntes cómo pasa el tiempo.El paso del tiempo es uno de los grandes misterios de la vida. En la mitología griega, Cronos devora a sus hijos para evitar el destino del que finalmente no puede escapar. Cronos devora lo que crea, pero su hermana Mnemósine, la memoria, madre de las nueve musas, crea el lenguaje y mantiene vivos los recuerdos.Nuestra mente no percibe el tiempo como un reloj, sino que se estira o contrae subjetivamente entre acontecimientos imborrables. El tiempo lineal, cuantitativo y medible del Cronos es desafiado por el tiempo oportuno del Kairós, donde sucede lo importante o lo creativo. Cronos era un dios representado como un gigante, mientras Kairós, ágil y pequeño, era un daimon, una divinidad menor.En estas épocas de la sociedad del rendimiento, tiene todo el sentido retomar la rebelión del pequeño Kairós contra la tiranía del gigante Cronos que devora a la humanidad ávidamente.La memoria permanece en el futuro. Ayuda recordar, volver a pasar por el corazón.De niños tenemos más imaginación que memoria, lo que nos permite inventar mundos y afrontar los desafíos con mas flexibilidad mediante el juego. Gueorgui Gospodínov dice que existe una gramática del envejecimiento: niños y adolescentes llenos de acción y verbo, mediana edad más de sustantivos, y en la vejez somos adjetivos. Einstein decía que la imaginación es más importante que el conocimiento.La memoria no es un dispositivo de almacenar información, como ocurre en las máquinas, ahora con la IA convertida en una enciclopedia infinita e instantánea de datos, una especie de versión digital de Funes el memorioso, condenado al perfecto recuerdo de cada detalle de cada día de su vida. Borges nos dice que el arte de pensar está vinculado al arte de olvidar.Para el pueblo Misak el futuro está detrás, el pasado adelante. Los más sabios son los niños. El tiempo es espiral, pasado, presente y futuro, son paralelos y cíclicos. No se busca la innovación de manera obsesiva como en los tiempos hipermodernos que corren a una velocidad de vértigo.“No te deseo nada para lo por venir, deseo que puedas hacerte un pasado feliz”, decía Jaime Sabines.Quizá la vida sea inexplicable. Los días pasan como sombras de pájaros. Somos lo que fuimos. La memoria permanece en el futuro. Ayuda recordar, volver a pasar por el corazón. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
El tiempo y la memoria
En estas épocas de la sociedad del rendimiento, tiene todo el sentido retomar la rebelión del pequeño Kairós contra la tiranía del gigante Cronos.








