Brasil dio un paso decisivo contra un plato exclusivo y encendió una disputa gastronómica con Francia. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva promulgó una ley que prohíbe la producción y venta de foie gras, el tradicional paté elaborado con el hígado de patos y gansos alimentados de forma forzada.La norma, que entrará en vigor dentro de seis meses, castiga con penas de tres meses a un año de prisión a quienes sometan a animales a técnicas de alimentación mecánica o manual para hacerlos ingerir comida más allá de su límite natural. También prevé multas y otras sanciones administrativas.La decisión provocó un fuerte rechazo entre los productores franceses, para quienes el foie gras constituye un emblema de la gastronomía nacional. El sector incluso advirtió que la prohibición podría entrar en conflicto con el reciente acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur.La norma penaliza el cebado o alimentación forzada de animales, a través de técnicas mecánicas o manuales para inducirles comida "más allá del límite de satisfacción natural".El foie gras se produce mediante la introducción de un tubo en la garganta de patos y gansos para forzarlos a ingerir grandes cantidades de alimentos, lo que provoca un acelerado crecimiento del hígado del que se obtiene el producto.