El dispositivo policial estaba preparado ya desde las ocho de la mañana. Un vigilante de seguridad cerraba el paso en la calle Es Caló, en Cala de Bou, en el municipio de Sant Josep de sa Talaia. A unos pasos se vislumbra un furgón y dos coches de la Policía Local. Al lado izquierdo están los apartamentos Playa Bella; detrás, el Hotel Vibra Riviera, a la derecha, las plantas de una mole de hormigón sin acabar. Es decir, un hotel en ruinas que nunca llegó a serlo. Es, de hecho, una zona muy turística que desemboca en la bahía. En los alrededores de Cala de Bou hay varios apartamentos turísticos y hoteles Vibra, del Hiperion Hotel Group, así como cuatro hoteles del Concept Hotel Group: Paradiso Ibiza Art Hotel; Grand Paradiso Ibiza, Romeo’s Ibiza y Los Felices.

Hasta este jueves esta estructura a medio hacer también ha sido morada y refugio de al menos un centenar de personas sin techo. Si durante la jornada de ayer todavía quedaban una decena, esta mañana han salido apenas cuatro personas, después de que agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil ejecutaran la orden de desahucio judicial. Para ello la Benemérita ha desplegado una quincena de vehículos en el interior de la finca, que está acordonada, y a la que han cerrado el paso a periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión. Al final de la calle hay dos carpas con técnicos de Servicios Sociales del Ayuntamiento. Se han desplazado al lugar Felicia Bocú, concejala de Medio Ambiente, Sostenibilidad y Litoral, y el alcalde, Vicent Roig, que también tiene las carteras de Policía Local, Promoción Turística y Urbanismo.