Fr�ncfort seguir� anclado en la elaboraci�n de escenarios para tomar decisiones. Para anticipar la reacci�n m�s all� de septiembre ser�n clave los efectos de segunda ronda.Tras la subida de 25 puntos b�sicos en el mes de junio, hasta el 2,25% para el tipo de referencia de pol�tica monetaria, estaba descontada una pausa para la reuni�n del ayer del Banco Central Europeo. El inter�s reca�a sobre las pistas que podr�a dar la instituci�n para las siguientes reuniones, dado el dif�cil entorno internacional tras la ruptura del preacuerdo entre Estados Unidos e Ir�n sobre la crisis del golfo P�rsico.Las pistas que dio la presidenta Christine Lagarde en la rueda de prensa denotaron en su conjunto un tono relativamente hawkish, y result� m�s informativa de lo que suelen ser las reuniones habituales "de pausa" del banco central.Primero, se�al� que algunos miembros del Consejo de Gobierno manifestaron su posici�n favorable a subir tipos ya en esta reuni�n. Aunque hubo unanimidad en la decisi�n de no hacerlo (como suele ser habitual recientemente), este dato ya es de por s� indicativo de que la balanza se inclina en esa direcci�n.Segundo, el balance de riesgos sobre la inflaci�n sigue siendo al alza. Esto no es un cambio respecto a la reuni�n de junio, pero s� respecto al encuentro anual del Banco Central Europeo en Sintra a finales de junio, que concentra a un nutrido grupo de representantes de la academia, el sector privado y los bancos centrales, en el que Lagarde habl� de riesgos m�s equilibrados. Todo ello coincidi� con las semanas en las que la tregua en Ir�n se estaba respetando y el precio del petr�leo se hab�a corregido fuertemente a la baja (hasta casi 70 d�lares el barril de Brent). Ahora el panorama geopol�tico es distinto y el precio ha vuelto a los 100 d�lares el barril.Elevada incertidumbreTercero, el BCE sigue muy preocupado. Continuamos inmersos en un entorno de elevada incertidumbre. La situaci�n en Oriente Pr�ximo puede reconducirse, pero tambi�n pueden surgir nuevas amenazas. El �ltimo episodio es la amenaza del cierre del estrecho del mar Rojo, que ha estado funcionando estos meses como uno de los amortiguadores para el precio del petr�leo, al permitir a Arabia Saud� exportar una parte importante de su producci�n de crudo. Lagarde se�al� que no han tenido tiempo material de incorporarlo en sus deliberaciones, pero calific� la amenaza como "alarmante". As�, en este entorno, el Banco Central Europeo seguir� anclado en la elaboraci�n de escenarios (sobre el precio del petr�leo y el gas) para tomar decisiones. Si a la vuelta de verano la situaci�n contin�a as�, la probabilidad de un escenario benigno se reducir� y aumentar� la de otros alternativos m�s negativos.Cuarto, y aunque no sea novedoso, Lagarde fue muy clara al destacar que los mercados estaban entendiendo bien la funci�n de reacci�n del banco central. Por ello, aunque no expl�citamente, vino a validar las expectativas del mercado, que actualmente est� descontando al menos otra subida de tipos tan pronto como septiembre. Decir esto cuando no hay reuniones de por medio indica que est�n c�modos con estas expectativas.Alta volatilidadPero, en quinto lugar, tambi�n se dejaron caer elementos que pueden aconsejar mantener la calma. La situaci�n es muy vol�til, y aunque es susceptible de empeorar, igualmente puede mejorar y muy r�pidamente. El hecho de que los ataques no est�n afectando a infraestructuras clave, por ahora, demuestra que los incentivos para seguir negociando por ambas partes est�n ah�. La escalada del precio del petr�leo, por s� misma, junto con la consistente subida de tipos de inter�s a largo plazo (una referencia relevante para la econom�a americana) pueden actuar como acicate para volver a la mesa de negociaci�n.Y, por �ltimo, y no menos importante, para anticipar la reacci�n del BCE m�s all� de septiembre es clave lo que pase con los efectos de segunda ronda (es decir, la traslaci�n de las subidas de los precios energ�ticos a expectativas de inflaci�n y, sobre todo a salarios). De momento, en la zona euro no se observa ning�n indicio de estos efectos. Esto lo subray� Lagarde, muy convenientemente, m�s de una vez durante la rueda de prensa.En definitiva, el cuadro est� abierto para septiembre. Evidentemente, si el estrecho de Ormuz contin�a cerrado por entonces, ser� muy dif�cil que no vuelva a subir tipos. Si, como esperamos, se endereza el entorno geopol�tico, la decisi�n depender� de la evoluci�n de los datos y del entorno de confianza en ese momento.