En la compleja etapa que es la adolescencia, cuando el distanciamiento con los padres resulta casi obligado, muchas veces cobran importancia los abuelos, que aunque en ocasiones pasen inadvertidos en los manuales de psicología, son fundamentales en el desarrollo emocional de quienes tienen la suerte de contar con ellos.
“Los abuelos pueden convertirse en una figura de estabilidad, contención y equilibrio. Al no estar implicados en el día a día de las normas, límites, horarios y conflictos cotidianos, suelen ofrecer un espacio más sereno donde nuestro o nuestra adolescente suele sentirse escuchado y validado sin tanta presión”, explica la psicóloga Amaya Prado Piña, especialista en infancia, adolescencia y familia.
Ella define la adolescencia como una búsqueda de autonomía e identidad en la que alejarse de los padres responde a “una necesidad evolutiva de diferenciarse” y es justo ahí cuando los abuelos pueden ser clave.
“Los abuelos representan un vínculo con la historia familiar y transmiten una perspectiva vital diferente, son como el ChatGPT, nos van a decir lo que queremos oír”, bromea la psicóloga, que señala que esa actitud hace que el joven consiga abrirse de un modo a veces imposible con los padres.







