Los abuelos ocupan un lugar único en la vida de sus nietos. De una generación o de otra, el vínculo que se crea es especial y difícil de explicar con palabras. No son los padres, pero el cariño y la ternura que despiertan los convierten en una de las relaciones más importantes de sus vidas.Durante mucho tiempo, esta relación también se construyó alrededor de los cuidados. Ante las obligaciones laborales de sus hijos, muchos mayores asumieron una tarea imprescindible: dar de comer a los pequeños de la casa, recogerlos del colegio, acompañarlos a actividades extraescolares o quedarse con ellos durante las vacaciones.Esta imagen sigue presente hoy en día, pero con un matiz: muchas personas mayores reivindican que esta relación nazca del amor y de la elección, no de la obligación. Quieren estar presentes en la vida de sus nietos, pero sin que eso implique renunciar a sus propios planes, intereses o tiempo.Josep Carné, jubilado de 79 años, combina su actividad como presidente de la Federació d'Associacions de Persones Grans de Catalunya (FATEC) con su rol como abuelo de sus cinco nietos. La llegada de estos cambió su vida progresivamente y le hizo ser más consciente del peso que tienen las personas mayores dentro de la organización social.Los abuelos se hacen cargo de los nietos tanto en vacaciones de verano como durante épocas escolaresGetty Images/iStockphoto“Nosotros siempre decimos que, si algún día los abuelos hiciéramos huelga general, seguramente paralizaríamos el país porque no sé qué harían nuestros hijos. No podrían ir a trabajar, ni desarrollarse. Jugamos un papel muy importante en la conciliación familiar, pero no sé si está suficientemente reconocido por la sociedad”, reflexiona Carné en el Día Internacional de los Abuelos.Según el informe Apoyo social percibido de personas mayores de 60 años que cuidan de sus nietos, publicado en 2024 en la Revista Española de Geriatría y Gerontología, las personas mayores siguen siendo una pieza fundamental dentro de muchas familias. “La mayoría los cuida entre cinco y 14 horas semanales, realizando actividades recreativas y de manutención”, expone. Estos datos plantean una pregunta: los abuelos son esenciales en la conciliación, pero ¿quién se preocupa de su bienestar y autonomía?No sé qué harían nuestros hijos. No podrían ir a trabajar, ni desarrollarse.Josep CarnéPresident FATECUna jubilación con planes propiosSu papel como sostén familiar puede tener consecuencias directas sobre su día a día. “Cuando te jubilas, te planteas cómo será tu vida y qué actividades quieres hacer, pero, a veces, la conciliación familiar te rompe esas ideas”, expresa Josep. Por ejemplo, “a mí me podría interesar ir a hacer un campeonato de butifarra en Montcasau, pero no puedo ir porque a la misma hora tengo que ir a buscar a mi nieto a la escuela y luego llevarlo a fútbol, ballet o lo que sea”, ejemplifica.Por eso, las experiencias de quienes cuidan de sus nietos son diferentes. “Según varios estudios que se han realizado, el 50% de los abuelos que ejercen como tales lo hacen de buen grado y muy felices porque entendemos que estar en contacto con niños y jóvenes nos rejuvenece”, explica.Sin embargo, al mismo tiempo, “el otro 50% se estresa porque no podemos seguir el ritmo de los menores”, revela antes de añadir: “Hay un cambio brutal entre tener un nieto de 18 años o uno de cuatro. Las cosas cambian mucho. Un niño pequeño corre por la calle y el abuelo tiene que ir detrás, y sufre porque no llega y grita desesperado. Eso provoca angustia porque no puedes hacer este seguimiento”.Durante el verano, esta preocupación aumenta en algunos casos. En la playa, por ejemplo, la responsabilidad pesa más. “Nos preocupamos cuando estamos en el mar con los nietos. Siempre decimos: ‘Si tiene que pasar algo, que pase con sus padres, no con nosotros’”, cuenta.El 50% de los abuelos se estresa por no seguir el ritmo de los menoresJosep CarnéPresidente de FATECAsí, muchos mayores, y especialmente muchas abuelas, sienten estrés ante una responsabilidad que no siempre habían previsto al llegar a la jubilación. Aun así, Josep Carné señala que existe cierto miedo a expresar este deseo de tener más tiempo propio. “Cuando los recogemos en la escuela, el diálogo que existe es este. Pero, claro, luego la gente se corta y no quiere decir nada por si se enfadan los hijos y no les vuelven a llevar a los nietos”, expone. Más que consentir, educarSiempre se ha dicho que los padres están para educar a los niños y los abuelos para mimarlos. Sin embargo, esa imagen tradicional no siempre encaja con la realidad actual. “No solo los vamos a buscar a la escuela o les damos de merendar, sino que nos preocupamos de que hagan los deberes y hagan alguna actividad”, comenta Carné.El cuidado de los nietos recae muy a menudo en los abuelos IstockPor eso, en su opinión, esa frase tan popular se está transformando: “Llevan a cabo un cuidado muy importante de los nietos durante la semana. Luego, los padres, como no han podido estar durante toda la semana con ellos, aprovechan y hacen planes divertidos. Es casi al revés”. Así, muchos mayores no ocupan únicamente un rol afectivo o de ocio, sino que forman parte activa de la educación cotidiana de los pequeños.Encontrar el equilibrioPara poder combinar una relación cercana con sus nietos y mantener su propio espacio, Josep Carné tiene claro que solo hay una fórmula: “Hablar con los hijos e intentar organizarse. Decir qué días queremos hacer actividades o tenemos médico y cuáles no”.Hay que hablar con los hijos e intentar organizarse; decir qué días queremos hacer actividades o tenemos médicoJosep CarnéPresidente de FATECPara conseguirlo, considera fundamental que las personas mayores tengan claras sus propias prioridades. “Saber qué quiero hacer, hasta dónde puedo llegar…”, enumera. También cree que deberían ser tenidos en cuenta cuando los gobiernos plantean medidas relacionadas con los horarios y la conciliación familiar. “Somos también afectados”, apunta.Y es que, detrás de este debate, hay una cuestión más profunda: qué significa envejecer hoy en día. La jubilación ya no representa necesariamente una etapa de retirada, sino una nueva fase vital con proyectos propios. “Somos personas que tenemos una edad, pero hemos de tener los mismos deberes y obligaciones que cualquier otro tipo de persona. Hemos de tener la libertad de poder hacer lo que nos convenga y de poder participar en la sociedad en cualquier cosa que nos guste”, afirma, rotundo, Josep.Josep Carné defiende que las personas mayores tengan sus propios proyectosCedidaEl presidente de FATEC insiste en que, desde que se jubilan, aún les quedan “30 años como mínimo”, en los que pueden hacer cosas que jamás se plantearon. “No los hemos de vivir de forma pasiva, sino de manera activa, participando en eventos culturales o sociales. Si te gusta cantar, ve a un coro. Si te gusta bailar, haz clases. Nuestra vida no puede reducirse a cuidar únicamente de los nietos”, reivindica. En definitiva, resume: “Nos gusta cuidarles, pero desde nuestra óptica, sin estar atados”.Una relación que deja huellaMás allá de los cuidados, hay una parte de esta relación que permanece intacta: la conexión emocional entre abuelos y nietos. De una manera u otra, en lo que sí coinciden muchas personas mayores es en que esta relación tiene algo especial. “Somos de una generación que, cuando nacimos, no había casi abuelos o los vivimos muy poco tiempo. Por eso, valoramos la vida de abuelos que no pudimos disfrutar cuando éramos niños”, manifiesta.Para Carné, la clave de esta conexión está en la tolerancia y en la capacidad de aportarles algo diferente. “Lo que piensas es que le puedes aportar a tu nieto”, dice. Por su parte, los niños también aportan una mirada distinta hacia las personas mayores, entendiendo que pertenecen a una época diferente.Además, esta reivindicación de una vida propia también modifica la imagen que los nietos tienen de sus mayores. “Si te has limitado única y exclusivamente a ir a recogerlos y darles de merendar, la imagen que tienen será muy diferente de si has compartido con ellos alguna actividad”, explica. Para él, “es importante que no nos vean como personas que cuentan batallitas, sino que vean que somos gente que puede estar al día, formada y con un discurso”.Es importante que no nos vean como personas que cuentan batallitas, sino que somos gente que puede estar al díaJosep CarnéPresidente de FATECEso sí, esta conexión también cambia con el paso de los años. “A medida que se hacen mayores, las cosas cambian. Cuando son pequeños, ven a los abuelos como dioses y quieren estar a su lado. Luego, viene una época, en la que dicen: “¡Qué pesados son!”. Y los vuelves a recuperar cuando ya son mayores y se dan cuenta del valor que tienen. Volvemos a ser sus figuras de referencia”, describe Carné.Él lo sabe bien; su nieta mayor cumplirá la mayoría de edad próximamente, mientras que el menor tiene cuatro años. Entre ambos extremos ha vivido todas las etapas de una relación que, como él defiende, no debería construirse desde la obligación, sino desde la libertad de elegir estar. Una nueva generación de abuelos que no reclama alejarse de sus nietos, sino que el cariño no se mida por las horas de cuidado, sino por las ganas de compartirlas.
“Si algún día los abuelos hiciéramos huelga general, seguramente paralizaríamos el país”: las personas mayores ya no quieren solo cuidar de sus nietos
Josep Carné, jubilado y presidente de FATEC, explica por qué es importante que los abuelos tengan espacios e intereses propios más allá del cuidado de los nietos












