Ser abuelo es un rol especial en la vida de un niño. Y que los abuelos cuiden de sus nietos es algo positivo para ambos. Para muchos de ellos, pasar tiempo con sus nietos es una actividad tremendamente placentera y una fuente de energía y juventud. Además, cuidarlos es una excelente manera de establecer y fortalecer un vínculo saludable. Sin embargo, cuando este cuidado se vuelve cada vez más frecuente y lleva implícito una carga de responsabilidad excesiva, puede resultar agotador y fatigoso para los abuelos.

Ya hace unos años que la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) recomendaba prudencia a la hora de sobrecargar a los abuelos en el cuidado de los nietos, algo común sobre todo en periodo de vacaciones, cuando los colegios ya han cerrado y las jornadas laborales de los padres continúan. Los abuelos han asumido un importante papel en la organización y funcionamiento de los hogares en el cuidado de sus nietos, pero en 2020 la SEGG ya advertía que la mitad de los abuelos españoles cuidaban a sus nietos casi todos los días, con una dedicación de unas cinco o seis horas de media cada día.

“Los abuelos suelen ser una figura muy importante para muchas familias. El problema aparece cuando su ayuda deja de ser una opción elegida y pasa a ser una imposición diaria”, advierte Mónica Álvarez Jiménez, psicopedagoga y maestra en Centro TAP.