Existe un recuerdo que comparte casi todo el mundo que creció en este país: el día que llegaba a casa la fruta del pueblo. Los melocotones que perfumaban la cocina antes de abrir la caja, las cerezas que nos comíamos a puñados, los paraguayos que chorreaban dulzura barbilla abajo. Cuando llegaba la fruta del pueblo, en casa era una fiesta.Aquel sabor se ha ido perdiendo, y no porque la fruta de hoy sea peor, sino por cómo viaja hasta el plato. En el Baix Segre, los cinco primos de la última generación de Aitona de Agricultura –Josep Maria Chimeno, Arnau Benet, Anna Benet, Núria Benet i Roman Benet– se han propuesto recuperarlo con la marca Aitona Gourmet. Su receta es tan sencilla que casi parece revolucionaria: recoger la fruta cuando toca, pero no antes.Tomates de Aitona GourmetCinco generaciones“Yo soy campesino con más de cinco generaciones de campesinos detrás de mí”, explica Josep Maria Chimeno, que se pasa el día en el campo, como siempre se ha hecho en su casa. “Me gusta trabajar la tierra, levantarme temprano para ir a los campos y volver cuando ya oscurece. Me siento orgulloso de la fruta que hacemos.” Y lo remata con una sentencia que en Aitona nadie discute: “La fruta de Aitona es la más dulce del mundo”.No es únicamente orgullo de pueblo: “La fruta dulce de Aitona cuenta con un gran prestigio en todo el mundo”, asegura Arnau Benet, gerente de la explotación y quien la vende por todo el planeta. La pregunta que se plantearon los primos es por qué esa misma fruta llegaba al consumidor de aquí habiendo perdido buena parte de lo que la hace especial.Los agricultores salen al campo para cosechar el producto de forma manualFruta recogida antes de tiempoLa respuesta está en el viaje. La fruta de gran consumo se cosecha verde, semanas antes de su punto óptimo de maduración, para que resista el trayecto. Luego, pasa por cámaras frigoríficas, almacenes de distribución y miles de kilómetros hasta el estante del supermercado. Cuando finalmente llega a la mesa, tiene buen aspecto, pero ya no tiene alma.Recoger en el momento justoAitona Gourmet hace exactamente lo contrario. La fruta madura en el árbol hasta el último día, y se recoge únicamente cuando un cliente ya la ha solicitado: entonces, los agricultores de la familia salen al campo y la recogen a mano, pieza a pieza, en su punto más dulce. Entre 24 y 48 horas después de realizar la comanda en AitonaGourmet.com, llega directamente a cualquier hogar de la Península. Sin cámaras frigoríficas, sin intermediarios, sin esperas.Melocotones de Aitona GourmetQue este reloj nunca se detenga es trabajo de Anna Benet, la encargada de toda la maquinaria logística de Aitona Gourmet. “Para nosotros es vital que la fruta llegue al consumidor 24 horas después de haberla recogido. Eso es innegociable”, afirma.El trato, sin embargo, se inicia antes: es la dulce Núria Benet quien recibe los pedidos y atiende a los clientes personalmente. “Nos gusta mucho el contacto directo con los clientes, que nos hagan pedidos por WhatsApp y por teléfono”, explica. “Me gusta atenderles personalmente a todos, y así conocer sus gustos.”Así, el consumidor se come la fruta con todo su sabor: lo mismo que recuerda de su infancia. Por eso el lema de la casa es El sabor de antes, recogido hoy.Cuando se termina, se terminaEl calendario viene marcado por la naturaleza, no por el mercado. El melocotón, la nectarina, el paraguayo, la platerina, la cereza y uno de sus productos más elogiados, el tomate La Rosa de Aitona —que te reconcilia con aquellas cenas tan frescas de rodajas de tomate, un chorrito de aceite y una pizca de sal; nada más—, únicamente se encuentran disponibles durante las semanas de su temporada. Cuando la campaña se termina, el producto se retira de la web hasta el año siguiente.Que todo ello funcione a la perfección es responsabilidad de Roman Benet, el jefe de estopas de la casa, que recoge día a día el veredicto de los clientes. “Los consumidores son cada vez más exigentes y quieren un producto que les satisfaga”, explica. “Recibimos mucho feedback, algunos incluso quedan sorprendidos de la calidad de la fruta que les enviamos. Y están todos muy satisfechos de haber recuperado el auténtico sabor de la fruta de antes.”Cada final de invierno, cuando los melocotoneros tiñen de rosa el Baix Segre, Aitona Gourmet ofrece experiencias gastronómicas prémium en medio de los frutalesLotes de Navidad con el alma de las Terres de Lleida​Aitona Gourmet elabora lotes de Navidad totalmente personalizados, tanto para quien los envía como para quien los recibe. Lotes que contienen únicamente producto seleccionado y artesano de las Terres de Lleida, poniendo en el centro el producto de la tierra y de auténtico kilómetro cero: aceite, vino, frutos secos, miel, zumos, mermeladas... Cada producto, escogido uno a uno por los primos por su origen y su productor, y hecho siempre con amor por esta tierra y por la gente que trabaja en ella.Y, en cuanto llega la floración, los campos se convierten en escenario. Cada final de invierno, cuando los melocotoneros tiñen de rosa el Baix Segre, Aitona Gourmet ofrece experiencias gastronómicas prémium en medio de los frutales: la ocasión de conocer un paisaje único acompañado de una experiencia gastronómica de altura.Más informaciónAitona GourmetAitonaGourmet.comWhatsApp: 620 048 323