OpiniónLos golpes de calor causan algo más que histerias y hematurias: nuevas enfermedades mentales que han llevado al suicidio a muchos en todo el mundo.23.07.2026 22:01 Actualizado: 23.07.2026 22:01 Carolina me llama para contarme que no ha podido salir; que hace dos días lo intentó por la noche y debió regresar tras caminar dos cuadras. Vive en una ciudad de Europa sitiada por el calor. Lo de Alfredo pudo ser más grave, tiene más de setenta y sufrió hematuria por deshidratación. El hospital, lleno. Le aconsejaron que volviera a su casa. La urografía reveló que sus órganos están bien. Su especialista no halló otra explicación que las altas temperaturas. Pedro es más joven, vive en Ontario y, cerca de su casa, un incendio acabó con el paisaje. Cuando sale ve árboles calcinados y un lago humeante de cenizas. El día que sonaron las sirenas para evacuar, él se negó a salir. Maggie también es vieja, vive en Hill Country, Texas. Allí, la semana pasada, hubo tormentas muy fuertes. Entonces recordó las inundaciones de hace exactamente un año, cuando murieron más de 130 personas, entre ellas 25 niñas cerca del río Guadalupe.París empezó este lunes su tercer episodio de calor de la temporada. Ayer, 37 de sus 100 departamentos entraron en alerta roja. 26 millones de franceses en riesgo. Han muerto casi 6.000. Allí vive Camila, en la comunidad de inmigrantes Seine-Saint-Denis, donde la mortalidad aumentó 160 % en 2003. Se explica por las pobres condiciones de vida: viviendas superpobladas, mal aisladas, falta de zonas verdes. Como en Verviers, una ciudad pobre de Bélgica donde, en 2021, 10.000 personas se quedaron sin hogar. Carolina, Alfredo, Maggie y Camila me hablaron de ecoansiedad y solastalgia. Los golpes de calor causan algo más que histerias y hematurias: nuevas enfermedades mentales que han llevado al suicidio a muchos en todo el mundo.Ya es hora de que tomemos en serio este trabajo. No existe la histeria ambiental, existe una crisis que nos concierne a todos.Esta parte del drama climático que vivimos es el tema de una película de Anne Émond (Amour Apocalypse, 2026). Adam, su protagonista, vive en soledad en una gran ciudad; sufre de depresión y ecoansiedad. Pienso en Carolina, Alfredo, Maggie, Camila, y en tantos seres humanos que hoy, pero sobre todo mañana, no sabrán qué hacer ni cómo vivir en medio de temperaturas extremas, tormentas mortales y cataclismos súbitos. Los académicos y ambientalistas que enseñan las predicciones de la ciencia y las confrontan con la realidad han sido llamados ecohistéricos por quienes niegan la ciencia y la realidad. Ya es hora de que tomemos en serio este trabajo. No existe la histeria ambiental, existe una crisis que nos concierne a todos. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
¿Histeria ambiental?
Los golpes de calor causan algo más que histerias y hematurias: nuevas enfermedades mentales que han llevado al suicidio a muchos en todo el mundo.










