La línea 1 de Metro de Madrid será la primera de la historia de la red en contar con dos cabeceras. La Comunidad de Madrid ha anunciado este jueves que la ampliación del suburbano hasta Madrid Nuevo Norte se ejecutará mediante un ramal en forma de Y que permitirá mantener la actual terminal de Pinar de Chamartín y crear una nueva cabecera en el futuro desarrollo urbanístico. Con esta solución, el Gobierno regional da por cerrada la polémica abierta hace cuatro meses, cuando planteó inicialmente eliminar la cabecera de Pinar de Chamartín para prolongar la línea hacia el norte, una propuesta que desencadenó una fuerte contestación vecinal y obligó al Ejecutivo dirigido por Isabel Díaz Ayuso a rectificar.El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, ha explicado en una rueda de prensa que la decisión responde al estudio de las alegaciones presentadas durante el periodo de información pública. “Hemos decidido que la más positiva para todos los ciudadanos madrileños y la que va a dar mayor cobertura al transporte público es la alternativa número cinco”, ha afirmado. Según el consejero, el nuevo trazado permitirá atender las reclamaciones formuladas por los vecinos de Sanchinarro, Bambú y, especialmente, de Pinar de Chamartín. “Hemos decidido atender todas esas alegaciones con la creación de un ramal en forma de Y”, ha señalado. Asimismo, Rodrigo ha insistido en que los usuarios de Pinar de Chamartín “en ningún caso van a verse afectados” por la nueva infraestructura. “Van a tener el mismo número de servicios, las mismas frecuencias e incluso existe la posibilidad de que en un futuro tengan más. Por lo tanto, tienen que estar tranquilos”, ha asegurado. La decisión llega después de un proceso de información pública que despertó una notable participación ciudadana. Según una resolución de la Dirección General de Infraestructuras de Transporte Colectivo obtenida por la Asociación de Vecinos de Sanchinarro a través del Portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid, durante la tramitación del estudio informativo se registraron 3.419 alegaciones relacionadas con el proyecto de ampliación de la línea más antigua del subterráneo.La solución elegida permitirá mantener la actual cabecera de Pinar de Chamartín y crear una segunda terminal para dar servicio a Madrid Nuevo Norte. Será la primera vez, en más de un siglo de historia del Metro de Madrid, que una misma línea disponga de dos cabeceras, una configuración inédita con la que la Comunidad busca compatibilizar la expansión de la red con el mantenimiento del servicio en el norte de la capital.La decisión supone un cambio de rumbo respecto al planteamiento inicial del Gobierno regional. Cuando el estudio informativo salió a exposición pública el pasado marzo, la alternativa considerada preferente contemplaba prolongar la línea 1 hacia Madrid Nuevo Norte, pero el tramo comprendido entre Pinar de Chamartín, Bambú y Chamartín pasaría a integrarse en la línea 4. En la práctica, Pinar de Chamartín dejaría de ser cabecera de la línea 1, una posibilidad que despertó un amplio rechazo entre los vecinos de la zona.Las asociaciones vecinales de Pinar de Chamartín y Sanchinarro iniciaron entonces una campaña de movilizaciones para denunciar que el cambio obligaría a miles de usuarios a realizar transbordos adicionales para acceder al centro de la ciudad y supondría una pérdida de calidad del servicio. La presión surtió efecto. En junio, la Comunidad anunció que descartaba eliminar la cabecera de Pinar de Chamartín, aunque dejó pendiente la solución técnica definitiva.La reacción vecinal al anuncio conocido este jueves sigue siendo, por ahora, prudente. El presidente de la asociación de vecinos de Pinar de Chamartín, Jesús Viacamabre, asegura por teléfono que todavía no han tenido tiempo de analizar en detalle la propuesta, aunque considera que puede ser una buena solución si finalmente no repercute en el servicio. “Nosotros, en principio, no hemos estudiado esta solución que han anunciado. Si realmente no significa una falta de servicio para la línea 1 del metro en nuestro ramal, pues nos parece fantástico. El problema es que eso repercuta en una falta de servicio, porque eso sí que sería un problema”, señala. A su juicio, el proyecto sería positivo “si se ejecuta de forma que se incremente el servicio de la línea 1”. Viacamabre aprovecha, además, para reclamar mejoras en el funcionamiento cotidiano del suburbano, más allá de la ampliación anunciada. “Aunque han anunciado un cambio de trenes en la línea 1, actualmente tenemos una falta de aire acondicionado que es terrible. Hay días que es un horno, no hay quien soporte en esa temperatura”, lamenta. En Sanchinarro también reciben el anuncio con cautela. La presidenta de la asociación vecinal, Amalia Campos, sostiene que los vecinos permanecen “expectantes” porque siguen teniendo dudas sobre el funcionamiento de la línea una vez entre en servicio el nuevo ramal. “Nos preocupa que no mantengan las frecuencias actuales con las dos cabeceras. Para poder mantenerlas deberían duplicar el número actual de trenes, y no tenemos la impresión de que eso vaya a ocurrir”, afirma. En su opinión, existe además el riesgo de que “Pinar de Chamartín se convierta en una cabecera secundaria”. La ampliación de la línea 1 constituye una de las principales infraestructuras de transporte previstas para dar servicio a Madrid Nuevo Norte, el gran desarrollo urbanístico proyectado sobre los antiguos terrenos ferroviarios del norte de la capital. La creación de una segunda cabecera permitirá extender la línea hacia este nuevo ámbito sin suprimir la conexión actual con Pinar de Chamartín, una solución con la que el Ejecutivo regional trata de compatibilizar el crecimiento de la red de Metro con el mantenimiento del servicio en los barrios ya consolidados.