La salud se ha convertido en uno de los principales factores que condicionan qué comemos y qué productos elegimos cuando estamos frente al lineal. Según un estudio de NIQ sobre hábitos y tendencias de alimentación en España, el 68% de los españoles afirma ser proactivo en mejorar su bienestar, buscando activamente productos que aporten beneficios concretos para su salud. Hoy, esta transformación resulta evidente y la mayoría de las compañías de alimentación comienzan a enfocar sus innovaciones en este sentido. No obstante, hay otras como Danone, que ya identificó hace varios años esta evolución de forma temprana y decidió enfocar su crecimiento hacia categorías alineadas con las nuevas necesidades de los consumidores, cuando muchas de ellas aun eran incipientes. Ejemplo de ello son las alternativas vegetales, la proteína, el yogur griego, productos contra el colesterol o el kéfir. Hoy, estas categorías se han consolidado como referentes del mercado y reflejan la capacidad de la compañía para anticipar y acelerar tendencias de consumo. La prueba de que esta apuesta está dando sus frutos está en un dato contundente: el 95% del crecimiento actual de Danone en España procede, entre otras, de estas categorías que hace apenas cinco años tenían una presencia muy limitada o ni siquiera existían dentro del negocio y que hoy se han convertido en segmentos clave para los consumidores. Detectar una tendencia es clave. Convertirla en una categoría consolidada es algo que muy pocos pueden hacer y en eso Danone se ha hecho un hueco referente dentro del sector. Pocos saben que desde el origen de la compañía, en 1919, Danone ya distribuía yogures y kéfir en las farmacias DanoneLa compañía nacida en Barcelona ha convertido la innovación en una de sus principales palancas de superioridad y en una apuesta estratégica para impulsar el crecimiento futuro. En España, Danone invierte cada año 13 millones de euros en I+D para desarrollar productos que respondan a las necesidades cambiantes de los consumidores, incorporando nuevos beneficios nutricionales, formatos y sabores adaptados a sus hábitos de consumo. Esta capacidad de innovación no solo permite lanzar propuestas relevantes al mercado, sino también dinamizar categorías, atraer nuevos consumidores y contribuir a su desarrollo y consolidación a largo plazo. El caso del kéfir es uno de los ejemplos más representativos. Pocos saben que desde el origen de la compañía, en 1919, Danone ya distribuía yogures y kéfir en las farmacias, su primer punto de venta para aquellos que necesitaban cuidar su salud intestinal. La apuesta por el kéfir se ha mantenido a lo largo de los años por su perfil nutricional y su versatilidad, aunque hasta hace relativamente poco era un alimento mayoritariamente desconocido para el gran público. Sin embargo, hoy en día, el kéfir se ha consolidado como una de las categorías con mayor crecimiento del mercado, y Activia de Danone se ha convertido en uno de sus principales referentes. Además, Activia Kéfir es el único kéfir en España que cuenta con la certificación de AENOR que acredita la presencia de levaduras en su proceso de fermentación, un elemento indispensable para garantizar la autenticidad del kéfir. Un sello especialmente relevante si se tiene en cuenta que, según un estudio de la Universitat Rovira i Virgili, hasta el 80% de los productos comercializados como kéfir podrían no contener levaduras. Una visión centenaria que sigue marcando el rumboLa apuesta de Danone por la salud no es una respuesta reciente a las demandas del mercado. Forma parte de su origen. Hace más de un siglo, Isaac Carasso comenzó a elaborar yogures convencido de que la alimentación podía contribuir a mejorar la salud de las personas. Esa misma convicción sigue guiando hoy la evolución de la compañía y se refleja en decisiones que van desde la reformulación de productos hasta el impulso de nuevas categorías. Actualmente, el 90% de sus opciones son productos saludables de consumo diario, cerca de la mitad de su porfolio no contiene azúcares añadidos y Danone fue la primera compañía en alinear todo su porfolio infantil con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. En un momento en que la salud redefine la alimentación, Danone sigue demostrando una capacidad diferencial para identificar hacia dónde evoluciona el consumo, impulsar nuevas categorías y consolidarse como un actor de referencia en la evolución del sector alimentario.Otro caso destacado es el de la proteína. Cuando YoPRO llegó al mercado español, los productos lácteos altos en proteína seguían siendo una propuesta de nicho. Hoy constituyen una categoría plenamente consolidada y democratizada, que ha ampliado su atractivo más allá de los consumidores más deportistas para llegar a un público mucho más amplio. Esta evolución se apoya en una sólida capacidad de investigación, con cinco patentes desarrolladas en su Hub de Ciencia de Tres Cantos relacionadas con productos lácteos altos en proteína. Por último, las alternativas vegetales representan otro ejemplo de esta capacidad de anticipación. Alpro fue una de las primeras marcas en identificar el potencial de la alimentación de origen vegetal y hoy lidera la categoría tanto en España como en Europa. Su propuesta combina sabor e innovación con una fórmula nutricionalmente completa, fortificada con cinco nutrientes esenciales. Tres categorías diferentes que ilustran una misma forma de operar: identificar necesidades emergentes, invertir en ciencia e innovación para acelerar su desarrollo y contribuir a construir categorías de alto valor para la salud del consumidor que terminan transformando el mercado. Tres centros claveDetrás de esta capacidad de anticipación hay una apuesta por la escucha permanente de lo que reclama el consumidor, un compromiso por evolucionar y adaptarse y, sobre todo, años de investigación y una red mundial de científicos para hacer posible este crecimiento. España desempeña un papel estratégico dentro de la red global de Danone gracias a tres centros clave: el Hub de Innovación de Aldaia; el Centro de I+D Isaac Carasso, en Barcelona; y el Hub de Ciencia de Tres Cantos, donde investigación y producción conviven en un mismo espacio para acelerar la llegada de innovación. España desempeña un papel estratégico dentro de la red global de Danone gracias a tres centros donde investigación y producción convivenDesde estos centros han surgido innovaciones como YoPRO y Danone Skyr, fruto de las patentes registradas. La base de este trabajo incluye más de 4.000 cepas bacterianas —1.900 exclusivas de la compañía—, más de 180 estudios científicos y un acuerdo con el CSIC para avanzar en áreas como microbiota, alimentos fermentados, diabetes y longevidad. Esta capacidad científica no solo impulsa la innovación en productos de consumo diario, sino que también permite a Danone generar conocimiento en ámbitos clave para la salud y la nutrición. Su máxima expresión se encuentra en Nutricia, la división de Nutrición Especializada de la compañía, enfocada en soluciones para personas con necesidades nutricionales específicas.