¿Las familias españolas incluyen la educación de sus hijos e hijas entre sus prioridades? Desde luego. ¿Y la higiene o que los menores descansen adecuadamente? También.Pero existe otro factor aún más importante para ellas por su relación directa con la salud —que la sabiduría popular siempre ha considerado “lo primero”—: la correcta alimentación de sus hijos. Es la principal conclusión del estudio (*) impulsado por la marca Danone (con el apoyo del Club Malasmadres y a propósito del Día Mundial de la Nutrición) para analizar y visibilizar la carga mental (en el sentido de preocupación, estrés, presión económica...) de padres y madres a la hora de garantizar una alimentación saludable a sus familias. Los resultados son elocuentes. Siete de cada diez progenitores consideran ese factor como el que más preocupación les genera, por delante de la limpieza y la higiene (55,3%) o la gestión escolar (47,5%), entre otros relacionados con la crianza. Que las familias procuren una nutrición saludable resulta previsible. Pero que sea, además, una causa creciente de carga mental o emocional, es otra de las conclusiones más significativas del análisis. Para el 83% de los padres, procurar hoy una alimentación de calidad supone una presión mayor que cuando ellos eran los hijos, en las generaciones anteriores.Por eso, no solo queremos reconocer y visibilizar el compromiso diario de madres y padres con el bienestar, la salud y el cuidado de sus hijos, sino seguir a su lado ofreciendo productos de calidad a precios accesibles que faciliten su día a díaNicolás Pellegrino, director del negocio de lácteos de Danone España¿Cómo ha evolucionado la sociedad para explicar esa percepción, o esa convicción? Diferentes resultados del estudio apuntan esas causas. Por ejemplo, que ocho de cada diez padres señalen las subidas de los precios como una dificultad añadida para equilibrar nutrición, calidad y presupuesto familiar. Cuando el estudio aborda este aspecto, revela varias tendencias: primero, que un elevado porcentaje de familias (un 80%) notan esa presión económica en la cesta de la compra a la hora de planificar una alimentación de calidad. Y también que, si bien los precios puedan condicionar las decisiones de compra, la mayoría de familias no renuncia a alimentar bien a sus hijos, aunque tengan que soportar más carga para conseguirlo. Malabarismos económicos y relación calidad-precioDe hecho, siete de cada diez confiesan hacer malabarismos para compaginar trabajo, responsabilidades familiares y una alimentación de calidad para sus hijos. Y el 60% considera que los alimentos deberían tener precios accesibles para que puedan considerarlos soluciones prácticas en su día a día. El 60% de los encuestados considera que los alimentos deberían tener precios accesibles para que puedan considerarlos soluciones prácticas en su día a díaEn este contexto, encontrar en el mercado productos con una buena relación calidad-precio contribuye a aliviar esa presión tanto emocional como económica. Por ejemplo, casi tres de cada cuatro encuestados consideran la marca de yogures Danone, con más de un siglo de presencia en la cesta familiar, como una opción saludable y práctica. Los precios también influyen en que casi la mitad de los padres incluyan yogures a diario en la dieta de sus hijos, y casi un 14%, varias veces al día.“Sabemos que detrás de cada decisión diaria hay un esfuerzo silencioso que muchas veces pasa desapercibido”, explica Nicolás Pellegrino, director del negocio de lácteos de Danone España. “Por eso, no solo queremos reconocer y visibilizar el compromiso diario de madres y padres con el bienestar, la salud y el cuidado de sus hijos, sino seguir a su lado ofreciendo productos de calidad a precios accesibles que faciliten su día a día”.Con ese objetivo, Pellegrino explica que Danone mantiene el precio máximo de sus yogures esenciales en 1 euro el pack, y además refuerza este compromiso con un nuevo diseño que integra ese precio contenido en el producto, de forma permanente.No sorprende por tanto la sensación de frustración que confiesan muchos de ellos. Para el 60%, garantizar una buena nutrición supone un nivel alto o muy alto de carga emocional, y sin embargo solo el 18% cree que ese esfuerzo constante se les reconoce. Este dato se relaciona con que el 68% tenga cierto sentimiento de culpa, de no hacer lo suficiente o de que podría hacer mejor las cosas para lograr ese objetivo.Danone mantiene el precio máximo de sus yogures esenciales en 1 euro el ‘pack’, y además refuerza este compromiso con un nuevo diseño que integra ese precio contenido en el producto, de forma permanenteLa mayoría siente esa mayor carga precisamente cuando medios y redes ofrecen más contenidos que nunca sobre alimentación, pero solamente el 12,5% de los padres dice recibir información clara y útil para tomar decisiones correctas. El estudio habla lógicamente de responsabilidades de padres y madres. No obstante, algunas conclusiones precisan que ellas soportan una mayor carga emocional. Por ejemplo, algo más del 80% de los progenitores declara percibir más presión hoy que en las generaciones anteriores, pero en el caso de las madres el porcentaje se eleva hasta el 88,2%. También son mayoría respecto a los “malabarismos” cotidianos: el 72,8 dice realizar muchos o bastantes.Es necesario acompañar y ofrecer un contexto favorable que permita vivir la maternidad con menos juicios autoimpuestos y más libertadLaura Baena, fundadora del Club Malasmadres, colaborador de DanoneEstos datos, y las tendencias sociales que sugieren, tienen relación directa con la colaboración entre Danone y el Club Malasmadres, que comenzó hace seis años y ha continuado en el informe. El Club y su Asociación Yo No Renuncio asumen la misión de “visibilizar el peso que soportan principalmente las mujeres y madres a la hora de cuidar, por falta de acompañamiento, conciliación real y apoyo a la crianza”, explica Laura Baena, fundadora del Club. “Es necesario acompañar y ofrecer un contexto favorable que permita vivir la maternidad con menos juicios autoimpuestos y más libertad”.