El deportista Kilian Jornet demuestra que un l�der debe prepararse para tomar decisiones por s� solo en situaciones de emergencia e incertidumbre y ser capaz de convertir el miedo en informaci�n �til.Imagine tomar una decisi�n cr�tica a 8.000 metros de altitud, en plena oscuridad, con el cuerpo al l�mite del colapso y sin nadie a quien consultar. Sin comit� de direcci�n, sin datos adicionales, sin red de seguridad.Como Kilian Jornet en mayo de 2017 cuando ascendi� el Everest en solitario, sin ox�geno suplementario ni cuerdas fijas, en 26 horas. No fue un acto de temeridad, sino el resultado de a�os de preparaci�n, autoconocimiento profundo y una relaci�n particular con la incertidumbre: no como amenaza, sino como terreno habitual.Jornet naci� en los Pirineos catalanes y pas� su ni�ez en un refugio de monta�a a m�s de 2.000 metros de altitud. Su entorno forj� su car�cter y, lo que es m�s importante, su actitud. Considerado el mejor atleta de monta�a de la historia, su impresionante palmar�s -r�cords en el Cervino, el Mont Blanc, el Aconcagua, el Everest- deja una apasionante lecci�n de liderazgo: lo que marca la diferencia es el di�logo interior cuando las condiciones se vuelven extremas.La monta�a y la empresa parecen mundos opuestos. Una es silencio, roca y viento. La otra es ruido, reuniones y Excel. Sin embargo, el parecido es inquietante. En ambos entornos, el l�der opera con informaci�n incompleta: el parte meteorol�gico te da una probabilidad, no una certeza; los datos del mercado te dan una tendencia, no una garant�a. Las condiciones cambian sin avisar y el plan perfecto rara vez sobrevive intacto.En ambos entornos, hay momentos en los que el l�der est� fundamentalmente solo. No porque no tenga equipo, sino porque hay decisiones que no se pueden delegar, que no admiten consenso y que tienen que tomarse en segundos. Jornet lo sabe bien: a 8.000 metros no hay reuni�n de emergencia posible. Lo que diferencia a quien sale bien de esa situaci�n no es la ausencia de miedo, sino haber desarrollado, antes de llegar ah�, los recursos internos para gestionarlo. La monta�a no perdona la improvisaci�n. Tampoco el mercado. Como resume el propio Jornet: "Arriba todo es id�lico, es en el descenso donde vuelven los problemas". El verdadero liderazgo no se mide en los momentos de bonanza, sino en c�mo gestionas la bajada.Jornet no improvisa en la cima. Lo que parece una haza�a espont�nea es el resultado de d�cadas de preparaci�n meticulosa: rutas estudiadas, condiciones analizadas, escenarios anticipados. Cuando el cuerpo falla y la mente negocia la retirada, lo que sostiene no es el talento, sino todo lo que se construy� antes de salir. "El miedo es natural, pero la valent�a es elegir enfrentar ese miedo", como �l mismo explica.El l�der que gestiona bien la incertidumbre no lo hace en el momento de la crisis, sino antes: desarrollando criterio, entrenando la toma de decisiones, construyendo un sistema de valores lo suficientemente s�lido como para no necesitar consultar a nadie cuando el tiempo apremia. El miedo no desaparece con la experiencia, pero la preparaci�n lo convierte en informaci�n �til en lugar de en par�lisis.Saber parar a tiempoJornet sube solo; hay tramos en los que nadie puede ir con �l. Los l�deres hablan poco de esto, pero es una de las experiencias m�s universales del liderazgo: hay momentos en los que el peso recae exclusivamente sobre ellos; el consenso no es una opci�n.Jornet ha aprendido a habitar esa soledad sin huir de ella. A convertirla en concentraci�n, en claridad, en escucha interior. Porque en la monta�a, como en la direcci�n, el ruido exterior desaparece y solo queda el di�logo con uno mismo. La pregunta no es c�mo evitar esa soledad, sino c�mo prepararse para estar a la altura de ella. Eso requiere autoconocimiento, prop�sito claro y una forma de liderar consciente y coherente.Saber cu�ndo parar tambi�n es liderazgo. En 2023, Jornet inici� un nuevo intento en el Everest y lo abandon� por una avalancha. Sin drama, sin excusas. La monta�a mandaba y �l lo reconoci�. Se retir� sin que eso cuestionara su capacidad ni su valent�a.Esta es quiz�s la lecci�n m�s dif�cil: distinguir la persistencia de la obstinaci�n. En entornos de alta presi�n, la cultura del esfuerzo puede convertirse en una trampa que impide ver cu�ndo continuar no es valent�a, sino error de c�lculo. Los mejores l�deres no son los que nunca se retiran, sino los que saben exactamente cu�ndo hacerlo. Seg�n Jornet en su libro Correr o morir (Now Books), "a veces me he equivocado de camino, pero he aprendido que no sirve de nada lamentarse: tendr� que asumir el error y recuperar ese tiempo perdido en la carrera".La pr�xima vez que se enfrente a una decisi�n dif�cil, con informaci�n incompleta y bajo presi�n, recuerde: Jornet ya estuvo ah�. A 8.000 metros, solo, en plena oscuridad. Y lo que le permiti� seguir adelante no fue la ausencia de miedo ni la certeza del camino. Fue todo lo que hab�a construido antes."No se trata de ser los m�s r�pidos, los m�s fuertes, o los m�s grandes. Se trata de ser nosotros mismos", recomienda Jornet. En la monta�a, como en la empresa, el verdadero liderazgo no mira hacia fuera. Mira hacia dentro. Y la �nica cima que merece la pena conquistar es la de su mejor versi�n bajo presi�n.Susana Cabello es la directora del Executive MBA y MDEI de ESIC Business & Marketing School