Primero, los Pirineos como laboratorio de ensayo, en 2023. Después, los Alpes, en 2024, para hacerse un hueco en la historia del alpinismo. El próximo mes de septiembre de 2025, Kilian Jornet sale a la conquista de los Estados Unidos, un mercado complicado que piensa enamorar a golpe de épica: desea escalar todas las cimas que superan los 14.000 pies de altitud (es decir los 4.267 metros) uniendo en bicicleta las distancias que no pueda asumir a pie.

Si el antihéroe de Trainspotting eligió “no elegir nada”, Jornet ha elegido elegirlo todo, según manifestaba ayer en sus redes sociales, el mismo espacio en el que tras concluir las ‘Western series’ pidió a sus seguidores que le lanzasen ideas para conocer el oeste americano a través de sus cimas. Recibió tantas aportaciones, que ha preferido quedarse con todas, lo que equivale a sumergirse en una aventura de dimensiones desconocidas dadas las características del territorio y su extensión inhumana. Los ingredientes del menú son conocidos: “exploración, resistencia y espacios salvajes donde me siento como en casa”, adelanta el atleta. El desafío viene, además, bautizado: ‘States of elevation’, tercer capítulo de una saga que arrancó con ‘Pyrenees 3.000’ (enlazó 177 ‘tresmiles’ en ocho días) y se afianzó con ‘Alpine Connections’ (escaló en 19 jornadas los 82 ‘cuatromiles’ de los Alpes).